Mujeres en la programación

Ciencia y Tecnología

Cuando los hombres empezaron a incursionar en la programación, la cultura de ese tiempo hizo que las mujeres fueran poco a poco desplazadas, aún cuando ellas habían sido las pioneras en el desarrollo de código. Los casos de esta segregación y separación continúan hasta la actualidad, en donde encontramos a muy pocas mujeres dedicadas al desarrollo de software.

Escrito por: Antonio Humberto Pérez Vargas

Retomando particularmente las referencias que hablan sobre el momento en que los hombres tomaron más puestos en el desarrollo de software se puede observar cómo se soslayó la participación de mujeres, debido a que el ambiente de los laboratorios de investigación no fue cómodo para ellas; cómo podemos verlo en el caso de la famosa imagen de Lenna, un fragmento de fotografía de la revista Playboy.

Lenna” es el nombre que usaron para hacer pruebas de procesamiento de imagen en la década de los años 70, la fotografía de Lenna o de cualquier modelo podría o pudo ser no solo una forma de comportamiento inadecuada, sino que demuestra que las mujeres fueron poco a poco apartadas de este campo de la ingeniería.

Hasta el día de hoy la marginación continúa y aún se tiene una baja matrícula de mujeres en el campo del software. En los países que principalmente forman ingenieros en sistemas, como la India, existe una gran cantidad de mujeres en esta rama, desgraciadamente algunas de las prácticas de la India, como no dejar que las mujeres salgan a partir de cierta hora, limita su participación en la investigación.

Uno de los ejemplos notables en la lucha por la igualdad de género dentro del mundo de la computación se dio con la renuncia de Richard Stallman. Stallman era parte del laboratorio de ciencias computacionales e inteligencia artificial (CSAIL por sus siglas en inglés) en la universidad estadounidense MIT, además es el creador del sistema operativo GNU y otras invaluables aportaciones a la computación y a la filosofía. Stallman se vio forzado a renunciar a su puesto por haber defendido a Marvin Minsky — acusado de haber tenido sexo con mujeres traficadas en la isla de Jeffrey Epstein— diciendo que la niña de 17 años con la que Minsky presuntamente tuvo relaciones sexuales lo hizo de “manera voluntaria” y que el incidente “no podría llamarse asalto sexual”.

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