La crisis para la ciencia y la tecnología

Ciencia y Tecnología

Han sido numerosos los escándalos de la administración gubernamental actual entorno a la toma de decisiones que afectan a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico. A mediados del año 2020 se anunció el recorte del 75% del presupuesto del gasto de la administración pública, que incluye al CONACYT y a centros de investigación como el CIDE para destinar esos fondos a la atención de la pandemia, aun cuando desde el año pasado ya habían sufrido recortes, después sucedió la eliminación de la Biotecnología como área del conocimiento en el nuevo reglamento del Sistema Nacional de Investigadores y ahora la reciente eliminación de los fideicomisos que en parte financiaban mayoritariamente investigaciones científicas en centros de todo el país.

Escrito por: Andrea Pastrana

El pasado 21 de octubre del 2020, el Senado de la República aprobó la reforma que permite la eliminación de 109 fondos y fideicomisos públicos que financiaban programas para favorecer a víctimas de la violencia, protección de defensores y periodistas amenazados, cultura, deportes, cambio climático y desastres naturales y, por supuesto, al desarrollo de la ciencia y la tecnología en México.

Ha sido tema de controversia puesto que existen dos posturas encontradas, los que dicen que la desaparición de fideicomisos significa condenar al desarrollo de nuestro país a un rezago aún más grande y quienes defienden que es una medida para combatir la corrupción y que el hecho de que no existan los fondos y fideicomisos no significa que el gobierno dejará de apoyar estos programas. El dinero ahorrado pasará a manos de la Secretaría de Hacienda que con este dinero “ahorrado” el poder Ejecutivo pueda hacer uso de él para atender asuntos prioritarios, en este momento sujetos a la crisis sanitaria, sin embargo, se podría poner en duda porque la continuación con proyectos de desarrollo en diversas áreas como la ciencia y la tecnología no se encuentran en un nivel prioritario para la nación.

Entre los fondos afectados están 65 fondos administrados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), así como el Fondo de Cooperación Internacional en Ciencia y Tecnología; 26 fondos de centros de investigación como el asignado al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT).

El CONACYT ha sido una institución sumamente afectada por la situación, frente al recorte presupuestal, se vio obligado a implementar medidas de austeridad para administrar sus recursos, que van desde horarios de uso de energía eléctrica, en donde los adscritos ya no podían conectar sus aparatos electrónicos, es decir la energía era sólo para uso de las instalaciones, ajuste de administración de recursos para los investigadores y un reajuste en sus convenios. Algunos investigadores pertenecientes a la institución como Juan Martínez, investigador del Instituto de Ecología (INECOL), mostraron su preocupación a través diferentes medios ya que criticaron que las medidas de recortes presupuestales no contemplaban a la investigación realmente, sino a los procesos administrativos de las instituciones lo que podría poner el riesgo las operaciones y la continuidad de muchos proyectos en desarrollo.

En días pasados se dio a conocer que el CONACYT cancelará el convenio que existe con el Tecnológico de Monterrey, a través del cual se entregan estímulos económicos a los investigadores pertenecientes a esta institución y al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). El CONACYT ya había cancelado convenios con otras universidades privadas, pero ahora fue el turno del Tec.

Los investigadores afectados han mostrado su desacuerdo exponiendo que sus proyectos profesionales y en algunos casos sus proyectos de vida dependen de los fondos económicos que reciben y que eran financiados en gran parte por el CONACYT, ya que muchos decidieron dedicar su vida a la investigación y sin el apoyo económico no sería posible mantener el proyecto de vida con el que venían trabajando. Por otra parte, advierten que ante estas medidas mucho talento nacional se verá detenido o incluso fugado hacia otros países. Además, acusaron al CONACYT de trato discriminatorio ya que argumentan que la investigación beneficia por igual a la sociedad sin importar si viene de una institución pública o privada y piden a las autoridades del CONACYT y federales revertir esta postura, que afecta directamente al desarrollo de la ciencia y la tecnología en México.

Ante esto, podemos observar un panorama oscuro para la investigación que ha demostrado ser un pilar fundamental de desarrollo, simplemente la investigación y el desarrollo científico es la apuesta para poder librar parte de la crisis sanitaria mundial. Queda esperar a ver cómo el gobierno seguirá apoyando al desarrollo de los proyectos en diversas áreas, que se ven afectadas con estas medidas, y ante esto cómo enfrentarán las instituciones públicas y privadas, sus integrantes y la sociedad mexicana la crisis no sólo económica, sino también de conocimiento.

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