Y ¿Quién me prepara para la crisis?

Nacional
Imagen por Steve Buissinne, Pixabay

Escrito por:  Alan Espinosa

Últimamente es común escuchar que se necesita un fondo de emergencia para poder sobrevivir a la situación económica actual. Pero ¿por qué no lo escuchábamos antes? Y ¿por qué nadie nos enseña esto?

El sistema educativo actual está diseñado para que, al salir de la universidad, si eres de ese mínimo porcentaje afortunado, tengas las herramientas suficientes para encontrar un buen trabajo en la economía tradicional. Nos enseñan sobre matemáticas, español, química, literatura, física… y si lo haces bien puedes ser un orgulloso ingeniero, abogado o doctor. Sin embargo, si lograste esto y tienes un buen salario, entonces ¿por qué tienes deudas que parecen  crecer en cuanto ganas más dinero? La respuesta es la falta de educación financiera.

Definida por la OCDE, desde el 2005, la educación financiera es “el proceso mediante el cual los individuos adquieren una mejor comprensión de los conceptos y productos financieros y desarrollan las habilidades necesarias para tomar decisiones informadas, evaluar riesgos y oportunidades financieras, y mejorar su bienestar”; esto no es nada parecido a lo que nos enseñan en la escuela, no hay una materia en que aprendamos sobre tarjetas de crédito, hacer un presupuesto o a cómo ahorrar o invertir.

Este bajo conocimiento se refleja en los resultados de la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2018, la cual nos revela que solo el 36% de los mexicanos tiene una cuenta de ahorro, porcentaje que disminuyó respecto al 40% del 2015. Los resultados completos de la encuesta nos permiten ver que cada vez más personas tienen una cuenta en el banco y acceso a créditos, sobre todo tarjetas de crédito. Sin embargo, el mal uso de estos instrumentos financieros lo convierte en uno de los principales motivos de deuda de los mexicanos, ya que según información de la reparadora de crédito Resuelve tu Deuda, el año 2018 cerró con una deuda promedio en tarjetas de crédito de más de 130 mil pesos. Y se vuelve aún más criticó cuando revisamos los datos del ENIF y nos damos cuenta de que el uso de efectivo a nivel nacional sigue siendo muy alto, 90% para compras menores de $500 y 78% para compras mayores de $500; es decir que en proporción son mucho más bajas las transacciones con tarjeta de crédito, pero son las que llevan a la ruina a quién no sabe utilizarlas y las ve como una extensión de su ingreso mensual.

Tal parece que en México tenemos una cultura reactiva y no de prevención ya que, a pesar de las recomendaciones de organizaciones internacionales como la OCDE, la enseñanza de educación financiera y finanzas personales sigue sin estar presente en las aulas de clase. Estamos en 2020 y esta falta de educación ha repercutido en la economía nacional, nadie preparó a las generaciones que nos graduamos después del 2010 para vivir en un escenario como este de crisis económica. Si nos está afectando a nosotros, imagínate cómo atraviesan esta situación los que tienen aún menos conocimiento. Es por esto que la educación financiera debe estar al alcance de todos y no debe ser privilegio de algunos.

Tenemos una doble responsabilidad como ciudadanos, por un lado, exigir la inclusión de educación financiera en los programas educativos desde el nivel básico, y por otro, darnos a la tarea de aprender por nuestra cuenta, sin esperar que nadie más venga a hacerlo. Cada vez hay más plataformas que nos permiten, de manera gratuita, adquirir conocimiento financiero desde la comodidad de nuestro hogar. Si eres de los que están buscando una manera dinámica de aprender, te invito a que vayas a las plataformas digitales de Finanzas al minuto, proyecto que he creado para la gente que dispone de poco tiempo, pero quiere mejorar sus finanzas.

Este es un gran momento para adentrarse en la educación financiera, toma el control de tus finanzas y tendrás una vida próspera.

“La pobreza no se soluciona con dinero, se soluciona con educación financiera” – Xavier Serbiá

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