Violencia política y paridad de género en Tlaxcala

Espacio Feminista Nacional

El Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) avaló el registro de 18 candidatos del partido Fuerza por México al autoadscribirse como mujeres para cumplir con la paridad de género en sus planillas.

Escrito por: Abril Valenzuela Domínguez  y Renata Medina Escobar

Imagen de Selver Učanbarlić en Pixabay

La paridad de género es un indicador para medir la calidad democrática que hay dentro de un país respecto a la participación igualitaria de hombres y mujeres en puestos de poder y toma de decisiones. Esta participación debe de ser justa, igualitaria y legal. En el artículo 41 de la Constitución se menciona que son los partidos políticos los encargados de fomentar el principio de paridad de género y además están obligados a hacer públicos los criterios para garantizarla en las candidaturas.

En junio de 2019, como resultado de las luchas de las mujeres y el compromiso de la primera legislatura paritaria de la historia de México, se aprobaron reformas a la Constitución Política para incorporar la paridad. Esto representa un logro sin precedentes para avanzar hacia una participación equilibrada de mujeres y hombres en los puestos de poder y de toma de decisiones en todas las esferas de la vida política, económica y social.

Por parte del Partido Fuerza por México (FxM), 18 candidatos se registraron como aspirantes hombres a diversos cargos en Tlaxcala ante las autoridades electorales, pero se les notificó que existía un incumplimiento de la paridad de género. Por tal motivo, los candidatos decidieron autodenominarsemujeres y con tal acción lograr que las planillas cumplieran con dicho requerimiento. Por otro lado, el Consejo General del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) avaló el registro para las elecciones; sin embargo, la consejera Dora Rodríguez Soriano, advirtió que el partido FxM seguía sin cumplir con el principio de paridad de género.

De estos 18 aspirantes, cuatro iban como candidatos a presidencias municipales y los otros 14 para cargos de sindicaturas y regidurías; los cuales se autodescriben como miembros de la diversidad sexual. A pesar de que la consejera Dora Rodríguez pidió que se analizara este caso a fondo para garantizar la legalidad de los actos, la contraparte argumentó: “no puede poner en duda la autoadscripción de una persona”, así como la inexistencia de elementos objetivos sobre la sospecha de una simulación.

La crítica se hizo porque, inicialmente, estos 18 candidatos se registraron como aspirantes hombres, pero al haberles observado el incumplimiento de paridad de género, el partido realiza el mecanismo de sustitución de mujeres  por hombres. Finalmente, el ITE avaló el proceso por mayoría de votos.

Diversos activistas rechazaron y tomaron un posicionamiento referente a la conclusión del ITE, pues establecieron que hay una evasión de la paridad de género y no se están respetando los derechos humanos al permitir que hombres se hagan pasar por mujeres para cumplir con un requerimiento electoral. De igual forma aseguraron que hay un aprovechamiento por parte de las postulaciones y esto solo ocasiona que se sigan utilizando espacios que corresponden a las mujeres.

Debido a todo esto se pidió a las autoridades electorales que se sancione la violación de derechos humanos de las minorías históricamente vulnerables.

Las mujeres representantes que ocupan un cargo público son el resultado de años de exigencias de los derechos políticos de las mexicanas. Ahora luchan con las adversidades que se les impone en el ámbito político, como es la violencia política de género. Por ello, la paridad de género es de suma importancia para asegurar una mayor accesibilidad de las mujeres a la esfera política, legislar y tomar decisiones a favor de las mexicanas. El principio de paridad se presenta como una herramienta que abre el camino a las mujeres para la toma de decisiones.