#TeBuscamosWendy

Espacio Feminista Nacional

La mañana del 9 de enero, Wendy Sánchez, artista y diseñadora, salió de su casa en San Francisco, Nayarit con rumbo a Guadalajara, pero no llegó a su destino. A más de 20 días de su desaparición, no se sabe nada de ella y miles de personas siguen movilizándose para encontrarla.

Ilustrado por: @vanessa.hz

Escrito por: Valeria Torres Hernández

Un día antes de su desaparición, Wendy Sánchez notificó que llegaría alrededor del mediodía a bordo de su camioneta, una Jeep Cherokee 2015 de color blanco. La mujer, de 33 años de edad, acostumbraba hacer este trayecto aproximadamente cada 15 días para visitar a su familia. Al ver que Wendy no llegaba su familia comenzó a preocuparse. De acuerdo con testimonios de su hermano, Baruc Sánchez, intentaron comunicarse con ella, pero las llamadas y los mensajes no entraron.

Baruc explicó en una entrevista que lo primero que hicieron fue ponerse en contacto con los roomies de Wendy, quienes confirmaron que sí había salido de su domicilio. Lo siguiente fue “confirmar que no [hubiera] accidentes, que no [estuviera] reportada en Locatel, como la primera fase de una persona cuando no sabes dónde está, pero todo negativo”[1].

Sin ninguna respuesta que pudiera explicar el porqué aún no llegaba a casa, la familia procedió a denunciar la desaparición ante la Fiscalía de Jalisco. Dicha entidad turnó la investigación a la Fiscalía de Nayarit, ya que el último paradero de Wendy fue en la carretera de San Pancho. El 11 de enero, la Fiscalía de Nayarit activó el Protocolo Alba para mujeres desaparecidas y en colaboración con la Fiscalía de Jalisco, han puesto en marcha las investigaciones correspondientes para la localización de Wendy.

Las autoridades han llevado a cabo distintas acciones de búsqueda sin ningún éxito. Desde el rastreo de las placas de la camioneta en la que viajaba, a través de la geolocalización del celular e incluso revisando videos de seguridad de la ruta que Wendy normalmente recorría.

Mientras tanto, familiares y conocidos de la joven también se han movilizado. Se han montado brigadas para salir a buscarla en la carretera y puntos cercanos a esta. Además de sobrevolar drones a lo largo de toda la ruta, Baruc comenta que las brigadas han consistido en recorrer la autopista haciendo paradas en casetas, gasolineras y distintos puntos, y preguntar si alguien ha visto a Wendy o la camioneta.

También se ha iniciado una búsqueda a través de redes sociales. Todos los días, a las 8 p.m., cientos de personas han estado twitteando con el hashtag #TeBuscamosWendy para hacerlo trending topic y que todo México se una a esta búsqueda. “Si ustedes no se cansan de compartir, nosotros no nos cansaremos de buscar. No nos dejen solos por favor” es lo que ha escrito Baruc en su cuenta de Twitter, en donde además de pedir la ayuda de los ciudadanos para que el caso de Wendy no se quede como uno más, exige a las autoridades que agilicen las investigaciones.

El 16 de enero, el gobernador del estado de Jalisco, Enrique Alfaro, se reunió con familiares y manifestantes. Se comprometió a dar seguimiento a la búsqueda de Wendy, así como a realizar acciones concretas que brinden resultados.

Wendy Sánchez es una artista plástica que trabaja como diseñadora de interiores en el pueblo de San Francisco, Nayarit, desde hace cuatro años. Su hermano la describe como “una persona súper relajada, de esas que dices que son buena vibra“ por lo que no se explica que alguien quisiera hacerle daño.

El caso de Wendy ocurre en un contexto grave de violencia de género y un aumento alarmante en las desapariciones forzadas. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas (RNPDNO) de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Jalisco encabeza la lista en casos de desaparición de todo el país, con más de 11,500 personas desaparecidas de las cuales al menos 1,402 son mujeres.

Hasta el momento Wendy sigue desaparecida, sin embargo, su familia y amigos no descansarán hasta encontrarla y asegurar que no se vuelva un número más en la larga lista de mujeres que no volvieron a casa.


[1] El tiempo verbal de algunas palabras fue modificado para facilitar la comprensión del texto.