Nos falta Mariana

Nacional Plumas

Políticamente incorrecta

Columnista: Karla Lucía León Segoviano

“Estamos protegiendo a las mujeres […], nunca se había protegido tanto a las mujeres de México”, fueron las palabras de Andrés Manuel López Obrador ante los cuestionamientos de la periodista Isobel Yeung, durante la conferencia matutina del 14 de julio de 2020. Un día antes, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) presentó la actualización del informe sobre Búsqueda, Identificación y Versión Pública del Registro de Personas Desaparecidas.

De acuerdo con datos de este informe, en México suman alrededor de 38 mil 954 personas desaparecidas, de las cuales, el 22% corresponde a la desaparición de mujeres entre los 12 y 17 años. Aunado a estas cifras, según datos del Gobierno, durante los primeros cuatro meses de 2020 se registraron 987 asesinatos de mujeres y niñas, mientras que, en abril, en pleno auge de la contingencia de salud, se presentaron 21 mil 722 llamadas de emergencia por violencia contra las mujeres.

Mientras escribo estas líneas, recorro con atención la base de datos de las Procuradurías de los Estados, los nuevos archivos de la Alerta Amber, así como una serie de hashtags que me llevan a revisar el ya reconocido bot de Twitter: “Personas Desaparecidas Mex”. Como siempre, el panorama abruma y desalienta, sé que no es nada nuevo.

Pronto, encuentro nombres que se plasman con facilidad en la mente. Pamela, Eva, Guadalupe, Ayelén, Erika, Nikte, Brenda, Katia, Zarahí. Todas con una sonrisa en el rostro. Todas bajo un porvenir incierto. Y así como ellas, todas nosotras, las del presente y las del futuro.   

Me detengo en una ficha de búsqueda emitida por la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH). La joven que se muestra es de complexión delgada, tez apiñonada, cejas pobladas, ojos color café oscuro, cabello castaño claro, largo y ondulado. Mide 1.55 metros, de acuerdo con los datos. La última vez que la vieron, vestía una blusa rosada, una sudadera gris, un pants negro con franjas blancas en los costados, tenis amarillos y una bolsa de mano con motivos florales de color negro.

Mariana Zavala Escamilla desapareció el pasado 02 de agosto en Tlahuelilpan, Hidalgo. La joven de 18 años, quien recientemente concluyó sus estudios de bachillerato, fue vista por última vez frente a una pastelería del municipio, luego de que acudiera a desayunar a casa de una amiga por la mañana, última persona a la que llamó un par de horas más tarde.

Desde entonces, a casi dos semanas de su desaparición, la búsqueda de Mariana no ha cesado. El pasado fin de semana, cerca de 600 personas, entre familiares, amigos y organizaciones civiles, se manifestaron en Tlahuelilpan para exigir la localización de la joven,  así como la intervención de las autoridades a nivel federal y, en específico, del gobernador, Omar Fayad, dentro de las líneas de investigación.

Con el objetivo de visibilizar la búsqueda, usuarios de redes sociales, principalmente activistas y colectivos feministas, decidieron compartir fotografías de la joven, bajo la insignia #NosFaltaMariana, así mismo, organizaron un pañuelazo virtual que comenzó este lunes por la tarde.

Medios de comunicación, líderes de opinión, figuras públicas y la sociedad civil se mantienen alertas ante el caso de Mariana. Tan solo, durante este domingo, fueron localizados dos cuerpos en Atitalaquia y Atotonilco de Tula, sitios en los que los habitantes, incluso, han denunciado la poca capacidad de las autoridades para atender los casos por desaparición.

¿Cuántas vidas más tienen que ser afectadas por esta sinuosa ruta de impunidad, violencia, inseguridad y corrupción? ¿Cuántas víctimas más deben de existir para que se deje de minimizar una realidad que golpea a cientos de familias en el país? Por ahora solo puedo asegurar, que las mujeres no estamos protegidas.

Mientras el poder se encarga de negar una realidad, nosotras mismas, desde nuestra trinchera, levantaremos la voz, lucharemos y exigiremos justicia por nuestras desaparecidas. Hoy es por ti, Mariana. Mañana, espero que no sea por ninguna otra más.

Por favor, no descanses. Nos falta Mariana.

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