Mujeres feministas protestan por denuncias de la Fiscalía de la CDMX

Espacio Feminista Nacional

Escrito por: Daniela Jocelyn Tovar Hernández

El martes 24 de noviembre del presente año, diversos colectivos feministas marcharon en protesta por las denuncias que la Fiscalía General de la Ciudad de México les impuso a trece mujeres activistas por la toma de una de las sedes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el pasado mes de septiembre. La FGJ aseguró que la Policía de Investigación (PDI) abrió las carpetas tras un arduo proceso investigativo. Las manifestantes aseguraron que estas denuncias parten de delitos “inventados” para criminalizar los recurrentes movimientos feministas en contra de la violencia de género y su concentración en la cantidad preocupante de feminicidios ocurridos en el país diariamente.

Las denuncias de la Fiscalía surgieron tras la toma del edificio de la CNDH, ubicado en República de Cuba en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el pasado 4 de septiembre por representantes de diversos colectivos feministas y familiares de mujeres desaparecidas y víctimas de violencia sexual y feminicida.

Esta apropiación se dio con el objetivo de presionar a las autoridades gubernamentales a otorgar soluciones con respecto a la creciente violencia de género en sus distintos grados en el país y obtener justicia ante los casos archivados. Se asegura que un día antes de la toma se acudió de manera pacífica a dicha sede para una reunión con la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra. Sin embargo, esta resultó fallida y sin ninguna resolución satisfactoria. En forma de protesta, Marcela Alemán, madre de una niña víctima de abuso sexual en San Luis Potosí, se amarró a una silla y se rehusó a abandonar las instalaciones hasta obtener una respuesta clara sobre su caso. Tras algunas horas, los colectivos feministas y familiares de otras víctimas arribaron y la acompañaron como muestra de solidaridad.

Gloria Zeferino, la representante de las acusadas, afirmó que aproximadamente se le han imputado delitos a diez mujeres involucradas en la toma del edificio y se les citó para presentarse este 24 de noviembre en la Coordinación Territorial CUH-2 de la Alcaldía Cuauhtémoc y de nuevo en diciembre para presentar su declaración formal. Estas mujeres son acusadas por delitos como: robo con violencia, robo a negocios con violencia y lesiones, daño a la propiedad, etc. Sin embargo, Zeferino afirma que no existe evidencia en la carpeta de investigaciones que sustente las acusaciones. La única prueba existente consta de declaraciones de elementos de la PDI.

Se cree que la Fiscalía intenta criminalizar los movimientos feministas como un todo al acusar a estas mujeres presuntamente inocentes. Con relación a esto, afirma que mucho del contenido de las carpetas de investigación consta de publicaciones específicas de las redes sociales personales de las acusadas: “tal parece que a la Fiscalía le basta con que una mujer comparta una convocatoria de movimientos feministas para considerarte una persona violenta, que merece ser investigada por la comisión de delitos”.

De igual manera, se ha considerado sospechoso que los citatorios fueran realizados un día antes de la movilización del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Las feministas en la protesta mostraron carteles en apoyo a las acusadas, argumentando que el gobierno intenta mantener silenciadas a las mujeres que abogan por este movimiento y reclamando la incompetencia de las autoridades de otorgar soluciones efectivas. Además, alrededor de las 9 de la mañana, aproximadamente 50 mujeres encapuchadas y vestidas de negro participaron en un cacerolazo que reprueba las acciones de la Fiscalía.

Érika Martínez, vocera de la toma de la CNDH, declaró que le parece sospechoso que el gobierno pueda localizar fácilmente a 13 mujeres cuya participación en las movilizaciones ha sido ocultando su identidad (tanto personal como física), pero que les resulte tan complicado ubicar a los agresores cuando una mujer denuncia en su contra.