¡Justicia para Jessica, justicia para todas!

Espacio Feminista Nacional
Ilustración: Renata Escobar

Escrito por: Mariana Esteban

A estas alturas todas y todos hemos leído o escuchado acerca de la desaparición y el feminicidio de Jessica González, que presuntamente cometió el actual arrestado, Diego Urik ‘N’. Mientras el MP realiza las investigaciones correspondientes, es de suma importancia que analicemos el caso para entender ¿por qué fue tan sonado? y sobre todo, ¿qué significaría para todas las mujeres mexicanas que se haga justicia ante este delito?

Cronología de hechos

Septiembre

Lunes 21:Jessica sale de su casa y es vista por última vez alrededor de las 17:00 horas. Más tarde, su familia la reporta como desaparecida.

Miércoles 22: Los familiares y amigos, sin obtener una respuesta eficaz para la búsqueda de la joven maestra, deciden salir a protestar en la avenida Madero, frente a Palacio de Gobierno.

Viernes 25: Se arma operativo de búsqueda a la una de la tarde, después de una hora y media se localiza el cuerpo sin vida de Jessica González en una zona boscosa al sur de Morelia. La causa de muerte es una hemorragia subaracnoidea secundaria. A la par se realizan protestas de parte de varias mujeres afuera de las casas de gobierno. El hermano de Jessica sostiene una reunión con autoridades estatales.

Sábado 26: Colectivos feministas marchan para que se haga justicia al feminicidio de Jessica. Se realizan pintas.

Martes 28: La fiscalía ofrece un millón de pesos por información del paradero del presunto feminicida. Se informó a la Interpol que detectara si el acusado intentaba ingresar o salir del país y se dió la orden de captura hacia Diego Urik ‘N’.

Miércoles 30: Diego Urik ‘N’ es capturado por la fiscalía en un hotel de Cihuatlán, Jalisco según Adrian López Solis a través de twitter.

Las mujeres estamos siendo asesinadas por razones de género. Pero… ¿qué quiere decir esto?

Según el Código Penal Federal en el artículo 325, el feminicidio se reconoce así por tener al menos uno de los siguientes puntos:

  1. La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo;
  2. A la víctima se le hayan inflingido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes previas o posteriores a la privación de la vida o actos de necrofilia;
  3. Existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar, del sujeto activo en contra de la víctima;
  4. Haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza;
  5. Existan datos que establezcan que hubo amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima;
  6. La víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida;
  7. El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.

Teniendo en cuenta estas siete circunstancias y que el feminicidio es la forma más grande de violencia contra la mujer, como sociedad podemos exigir el castigo que corresponde a los agresores o agresoras, así como el estudio de los casos que suceden a raíz del machismo, la misoginia y la posición de subordinación y marginalidad que tienen las mujeres respecto a los hombres.

Justicia para ti, Jessica

Desde que inició la pandemia el índice de violencia familiar y violencia sexual contra la mujer incrementó. Las carpetas de feminicidios reportados se dispararon en un 40% a nivel nacional, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y con esto, la rabia de las mujeres aumentó.

Desafortunadamente, Jessica González Villaseñor ahora forma parte de estas cifras. Pero también se ha convertido, al igual que muchas otras mujeres que hemos perdido, en una razón para seguir luchando; en un apoyo y en la rabia que corre por las venas de miles de mujeres.

En este caso se demostró que una mujer sí puede movilizar a todo un país. Entonces, imaginemos lo que pueden hacer miles de ellas. Y más que imaginar, veamos lo que se logró aquí. El hartazgo y furia de las mujeres se demostró exigiendo la búsqueda de nuestra hermana desde el día uno, a través de marchas, para posteriormente reclamar justicia por su feminicidio.

La raíz de la violencia por género poco a poco comienza a ser desenterrada, y así como esta vez no le permitieron a Diego Urik ‘N’ aproximar el delito como homicidio, puede que el próximo caso tampoco. Lo que queda ahora es esperar que, mientras el presunto feminicida se encuentra en arresto preventivo, se realicen las investigaciones correspondientes, las cuales tomarán 4 meses para no dejar nada fuera del caso.

Si se consigue que se haga justicia para Jessica, se hará justicia para todas.

Porque la victoria de una, es la victoria de todas.

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