#NosCansamosDeEsperar

Espacio Feminista

El pasado 10 de mayo, la Alianza Grito Violeta convocó por medio de su cuenta de Instagram a alumnas, profesoras y colaboradoras del Tecnológico de Monterrey para participar en la protesta #NosCansamosDeEsperar.

Foto por: Alianza Grito Violeta

Escrito por: Valeria Torres Hernández

El 21 de mayo, todas las mujeres asistirían a los diferentes campus a pegar carteles y denuncias afuera de las instalaciones. Esto con el fin de ejercer presión sobre el Tec, que no ha dado respuesta a las demandas de la Alianza. Sin embargo, de los 26 campus que hay, solo en cuatro se llevó a cabo la protesta de manera física.

La Alianza Grito Violeta, conformada por grupos y colectivas feministas presentes en 20 campus, anunció su creación mediante un comunicado en redes sociales el 23 de septiembre del 2020. Esta fue creada en respuesta a la crisis de violencia de género que se ha manifestado en todos los campus del Tecnológico de Monterrey, y al mal manejo que ha tenido la institución con los casos de acoso y abuso sexual hacia alumnas y colaboradoras.

En su comunicado inicial, la Alianza manifestó que su único fin es erradicar todas las formas de violencia y garantizar el respeto de todas las mujeres dentro del Tec. Aunado a esto, en el documento le solicitaban tres puntos a la institución: Una disculpa pública a las víctimas de violencia de género que no fueron protegidas, transparencia sobre los procesos relacionados a la creación del nuevo protocolo y acceso a los programas de educación en temas de género.

El 29 de septiembre del 2020, la Alianza sacó un segundo comunicado exigiendo a la institución que se otorgara un espacio en los diálogos y acuerdos que se estaban llevando a cabo con respecto al Protocolo de Violencia de Género. El 9 de octubre se llevó a cabo la primera reunión en la que se encontraban presentes Karla Urriola, Inés Saénz, Felisa González, Luis Raul Domínguez Vázquez, Gabriela Hernández y Perla Salinas como representantes del Tec.

En dicha reunión, la Alianza presentó un diagnóstico general sobre la alarmante violencia de género que se está viviendo en todos los campus. También, remarcaron las fallas que hay en el Protocolo de Violencia de Género y el Informe de Transparencia de la institución. Finalmente, presentaron un pliego petitorio con las demandas que la Alianza determinó necesarias para combatir la violencia de género dentro de los espacios institucionales. Las autoridades presentes se comprometieron a dar seguimiento al tema y una respuesta pronta ante las peticiones de la Alianza.

El 9 de mayo la Alianza informó que después de 7 meses de aquella reunión con autoridades del Tec, no han recibido ninguna respuesta. La Alianza, quienes anteriormente habían convocado a una protesta virtual, ahora convocaron a la protesta nacional presencial #NosCansamosDeEsperar. Con el fin de ejercer presión para que las autoridades atiendan y escuchen las demandas, las alumnas asistirían a los diferentes campus del país. La protesta consistía en realizar carteles, para pegar afuera de las instalaciones, con los hashtags: #TecEncubridor, #TecMachistaYMisógino y #NosCansamosDeEsperar. De igual manera, las alumnas se organizaron para imprimir las denuncias de los tendederos de sus respectivos campus.

Espacio Feminista planeaba asitir a la protesta en Campus Estado de México con el objetivo de reportar a la comunidad cómo se vivía esta. Sin embargo, en dicho campus, y a pesar de ser el segundo más grande, no se realizó la protesta de manera presencial. En cambio, tuvimos la oportunidad de contactarnos con la Alianza, quienes nos permitieron escuchar sus testimonios de cómo se vivió la protesta en otros campus. En aras de salvaguardar la seguridad de las mujeres entrevistadas los nombres permanecen completamente anónimos.

¿De dónde sale la iniciativa de convocar a esta protesta?

Originalmente solo se iba a convocar a una protesta virtual, principalmente porque surgieron casos diferentes en algunos campus. Por ejemplo, en Campus Santa Fe hay un gran descontento con Marisol, quien es la encargada de la Oficina de Género. Por otro lado, en Campus Monterrey, Roberto M. (alumno con alrededor de seis denuncias por abuso sexual) está a punto de graduarse y el Tec no ha hecho nada con respecto este caso.

Sin embargo, la iniciativa de convocar a una protesta presencial surge a raíz de que textualmente dijeron que “la Oficina de Género no tiene acceso a redes, ni anda indagando en ellas”. Básicamente, demeritando todo lo que se hace en redes e invalidando por completo el espacio virtual. Eso no les dejó otra opción más que ir a sus campus para dejarles físicamente lo que está en las redes. Los medios digitales son considerados un espacio para hacer público lo que está pasando, en el que las sobrevivientes y las víctimas pueden denunciar, sobre todo cuando los procesos oficiales no funcionan y las alumnas desconfían de ellos.

Por otro lado, hay peticiones pendientes desde hace casi ya ocho meses, que no han sido cumplidas. La justificación es que no se pueden dirigir a una estudiante o una matrícula en específico, porque no se ha revelado información de las integrantes de la Alianza. A pesar de que existen canales abiertos y de que ya han habido reuniones, sigue sin haber acciones o respuestas. “El fin de esta protesta es que el Tec se de cuenta que por más que quieran evitarlo, no nos vamos a callar hasta que se haga justicia con todos los que están en los tendederos” compartieron las integrantes.

 ¿En qué campus sí se realizó la protesta de manera presencial?

Se llevó a cabo en Campus Monterrey, Campus Ciudad de México, Campus Puebla y Campus Guadalajara. Originalmente iban a ser ocho campus, pero al final no se organizó por cuestión de números, ya que la mayoría de las mujeres no quisieron arriesgarse. En Ciudad de México fueron aproximadamente 15 mujeres y en Monterrey 23. En Puebla y Guadalajara también se realizó aunque hubo poca presencia. Si se contaran todas las que participaron, no habría más de 60 mujeres.

¿Alguien las molestó?

En Ciudad de México no se dijo nada, pero había presencia policial observando. Se tomaron algunas fotografías pero no hubo intervención directa. En Monterrey también se acercó un policía en moto cuando todavía no comenzaba la movilización, de camino al punto de partida. En este caso, preguntaron por sus datos, los cuales no compartieron. No están seguras si era un policía del Tec o de la colonia, pero la Alianza cuenta que no es común ver a policías en motocicleta por esos rumbos.

De igual manera, se percataron de que una camioneta las siguió durante todo el trayecto y se esperó todo el tiempo que estuvieron ahí. En otras ocasiones se volvieron a acercar más policías a preguntar datos e información, que nuevamente la Alianza no proporcionó. No hubo ningún encuentro agresivo, los policías se comportaron de manera respetuosa, pero sí hubo vigilancia sobre ellas.

¿Por qué creen que en campus tan grandes como CEM no se organizó la protesta?

A muchas aún les da miedo. Por ejemplo, en Ciudad de México empezaron varias mujeres, pero cuando comenzaron a hacer pintas, algunas decidieron irse. Les daba miedo que descubrieran quiénes eran y que el Tec tomara represalias en contra de ellas. Ese creen que es el principal motivo por el que muchas no participaron: el miedo que les da el Tec, sobre todo porque saben que en cualquier momento les podrían quitar el título.

Por otro lado, en Monterrey estaban organizadas para ir aproximadamente 50 mujeres, pero terminaron asistiendo 23. La Alianza cree que esto también fue debido al miedo que tuvieron las estudiantes. Durante la protesta recibieron muchos gritos de apoyo por parte de otras mujeres. Sin embargo, entienden por qué hay quienes no quieren unirse directamente, por el miedo a las represalias. Por eso mismo, una de las medidas de seguridad era asistir encapuchadas.

Hay mujeres que no pudieron asistir por trabajo, por la pandemia o por otras razones. Pero también se sabe que el Tec sí ha tomado medidas en contra compañeras de diferentes campus, que se les ha amonestado o se les ha llamado a junta con directivos por denunciar o protestar. Incluso en Campus Estado de México se han expulsado a tres maestras por denunciar violencia. En las protestas virtuales del año pasado, hubo mujeres a las que sacaron de Zoom por usar los fondos virtuales de la Alianza, como sucedió en la reunión que hubo de la FETEC con directivos del Tec. Por ese tipo de cosas, la Alianza entiende el miedo generalizado que hay entre las mujeres de la comunidad.

¿Qué es lo que sigue para la Alianza?

A corto plazo, hay siete peticiones principales que están haciendo a nivel nacional. También hay campus que tienen peticiones individuales, pero el punto es seguir impulsando desde el frente nacional. Dentro de estos siete puntos principales se pide:

  1. Una disculpa pública a las sobrevivientes y víctimas de violencia de género en el Tec, sobre todo a aquellas a las que no garantizaron la seguridad y cuyos casos quedaron impunes. Así también, a quienes despidieron por denunciar, como es el caso de la doctora Elisa Gonzalez.
  2. Una reunión con las autoridades, tanto con del centro de la oficina, como con el mismo rector David Garza, para la recepción del pliego petitorio que es más completo y específico, y del Informe de Transparencia de la Alianza para la discusión de un plan de acción en conjunto.
  3. Justicia para todos los casos que han quedado impunes, por ejemplo, el caso de Roberto M. en Monterrey. 
  4. Que la oficina tome en cuenta los medios extraoficiales, sobre todo los tendederos y los espacios virtuales para la investigación, el análisis y la actuación frente a la violencia de género.
  5. Creación e integración de una política institucional que tome en cuenta los antecedentes y las denuncias de violencia de género, tanto aquellas que están en curso como las que están finalizadas, para la contratación y designación de puestos de autoridad o liderazgo de cualquier integrante de la comunidad Tec.
  6. Que el Tec de Monterrey realice un diagnóstico completo y exhaustivo de la situación de violencia de género a nivel nacional, regional y por campus, con el cual se construya un plan de acción para la prevención y actuación de la violencia.
  7. Capacitación en violencia  de género y perspectiva feminista constante, suficiente y obligatoria. Hecha por expertas en estudios de género para todas las personas de la comunidad Tec.

En los próximos días, la Alianza estará sacando su propio Informe de Transparencia en respuesta al que el Tec va a sacar pronto. La Alianza quiere presentar el suyo, ya que consideran que la institución no retrata las cosas como son y tampoco hacen un análisis propio cuantitativo y cualitativo a nivel nacional de lo que está pasando. Ellas realizaron su propia investigación e hicieron un análisis con información tanto estadística, como tal cual de las experiencias con respecto a la violencia de género de las mujeres en el Tec. Esto con el fin de seguir informando a la comunidad de lo que realmente está pasando y exigir a las autoridades atiendan la crisis.

Por último, Espacio Feminista quiere brindarle un espacio a la Alianza

La Alianza quiere decirle directamente al Tec que se encuentran molestas y decepcionadas, además de pedirle que las tomen en serio. Después de la protesta, en Campus Ciudad de México no duró ni un día todo lo que pegaron afuera de las instalaciones, pero para resolver los reportes de violencia de género se tardan un semestre completo. También quieren recalcar que ni siquiera ha habido una respuesta por parte del Tec con respecto a la protesta. La inacción del Tec es lo que las ha llevado a esto y la misma inacción es lo que las va a seguir orillando a tomar este tipo de acciones.

Les han dicho directamente que no las toman en serio y que no las consideran un movimiento porque, según ellos, solamente son 75 mujeres y al parecer, 75 mujeres no son suficientes. La Alianza quiere dejar en claro que no son solo 75 mujeres. Alrededor del 40% de las mujeres del Tec están siendo violentadas dentro de sus instituciones, si lo conviertes en números, son más de 22 mil. Si eso al Tec no le interesa, entonces debería replantearse su discurso de sentido humano.

Ellas van a seguir luchando y alzando la voz, hasta que las tomen en serio porque les han dicho explícitamente que no lo hacen. A pesar de lo que digan, ellas saben que el Tec las considera una amenaza. Saben como el Tec intenta silenciarlas, por ejemplo, diciéndole a sus colaboradores que ignoren lo que está pasando. La Alianza le dice al Tec que su única amenaza es que seguirán buscando la seguridad y el bienestar de todas las mujeres del Tec de Monterrey.