Mujeres protestan en Reforma por violencia económica

Espacio Feminista Nacional

El pasado 10 de abril un grupo de mujeres feministas fue agredido físicamente por otros comerciantes ambulantes en el Hemiciclo a Juárez, específicamente a las afueras del Palacio de Bellas Artes, mientras intentaban vender sus productos. Cinco días después inició la protesta.

Escrito por: Daniela Jocelyn Tovar Hernández

Mujeres protestaron en Reforma después de ser agredidas por comerciantes ambulantes: Foto: Elba Mónica Bravo

Cinco días después de las agresiones físicas en contra de colectivas feministas que intentaban vender sus productos en el hemiciclo a Juárez, mujeres de distintas colectivas feministas protestaron de manera pacífica sobre Reforma, en la Ciudad de México, específicamente en la Plaza de Reforma 222. Sin embargo, al llegar al lugar un grupo de policías conocidas como Ateneas les impidieron la entrada a las instalaciones a la fuerza. A razón de este suceso, las mujeres colocaron un tianguis afuera de las instalaciones de la plaza, acusándoles de ejercer violencia económica contra estas.

Las vendedoras también realizaron un mitin a la altura de la estación Hamburgo del Metrobús, con una especie de “tendido” que expone los productos que ofrecen en venta, los cuales varían entre ropa, zapatos, cubrebocas, entre otros objetos. Ellas han argumentado a los medios de comunicación que su manifestación es pacífica y que “solo queremos vender nuestras cosas y ya”.

Otras mujeres se movilizaron vestidas de negro y encapuchadas, sosteniendo algunos artefactos como: martillos, latas de aerosol, tubos y bates de beisbol. Debido a esto, el gobierno de la Ciudad de México desplegó aproximadamente 150 policías mujeres, junto con una ambulancia del ERUM.

Por otro lado, otro grupo de mujeres también ocupó la estación Insurgentes del Sistema de Transporte Colectivo Metro y rompió varias máquinas expendedoras y de recarga de la tarjeta multimodal del transporte público. De igual manera, detuvieron el funcionamiento de algunos torniquetes y rompieron algunos vidrios de las instalaciones del metro, además de romper las bitácoras de los elementos de la Policía Bancaria e Industrial. 

Finalmente, aproximadamente a las dos de la tarde, las mujeres instaladas afuera de la Plaza Reforma 222 se trasladaron desde la calle Niza hasta hasta arribar a la glorieta de Insurgentes y continuar con la protesta. En esta ubicación, se registraron numerosos enfrentamientos físicos entre éstas, las policías de la capital y algunos y algunas periodistas que registraban el evento.

Las mujeres feministas involucradas en estas manifestaciones argumentaron que la violencia económica ejercida por las autoridades capitalinas les impedían el acceso a una fuente de trabajo. Este tipo de violencia se define, según ADN 40, como la limitación de “las fuentes para que las mujeres obtengan ingresos, o cuando reciben menos paga por realizar la misma labor que compañeros hombres”.

En este caso, el enfrentamiento entre los vendedores ambulantes y las mujeres feministas frente al Palacio de Bellas Artes se presenta como una manifestación de violencia económica no solamente por las agresiones físicas de estos vendedores a las mujeres, sino también por la inactividad de los cuerpos policiales para arrestar a los causantes de la riña.