¿Dignidad humana o grupo antiderechos?

Espacio Feminista Nacional

La creación del primer grupo estudiantil provida en el ITESM generó debate acerca del aborto, así como de las implicaciones de proteger discursos antiderechos bajo el marco de la  libertad de expresión. 

Ilustración que circuló en redes sociales, que critica la apertura del TEC de Monterrey al grupo provida.

El pasado viernes 3 de septiembre, un grupo estudiantil del Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey llamado VITAE tomó protesta. Este grupo tiene como misión “crear un espacio dirigido por estudiantes que fomente el aprecio, respeto y protección de la vida humana en todas sus etapas, desde el inicio en la fecundación hasta la muerte natural, especialmente las etapas más vulnerables […]”. 

VITAE  no se denomina “provida” pero en sus redes utiliza el azul, color utilizado por otros grupos provida, además de utilizar discursos y argumentos en sus redes sociales comúnmente usados por este sector. A pesar de esto, se presenta como un grupo de dignidad humana y denominan ser el primero de esta clase en su universidad, en donde también existen grupos que abogan por los derechos y dignidad de la comunidad LGBTIQ+ y de las mujeres.

Para este grupo “se considera humano a aquella persona formada desde la fecundación, pues científicamente se ha comprobado que es autónomo y tiene un ADN único y diferente al de los padres. Asimismo, el bebé en formación queda legalmente protegido”. Aunque la ciencia ha demostrado que un embrión tiene un ADN único y está vivo, de la misma manera que lo está una bacteria, este argumento es utilizado para equiparar los derechos y autonomía corporal de un embrión con la de mujeres adultas, personas gestantes y niñas. 

Discurso de odio de los líderes de VITAE

De acuerdo con declaraciones en las redes sociales del vicepresidente, VITAE está en contra de la “ideología de género”. De acuerdo con el INMUJERES, la ideología de género es un término que se utiliza de manera negativa y despectiva para cancelar o desestimar la diversidad sexual y de género a la que se han ido abriendo las sociedades, las culturas y las naciones […] es un constructo que busca denostar las reivindicaciones de los derechos de las mujeres y de la diversidad sexual”. En uno de sus publicaciones de instagram VITAE afirma “defendemos, respetamos y celebramos la vida de todos los humanos, sin discriminar por edad, religión, raza, nacionalidad, sexo, género ni situación socioeconómica”. Resulta paradójico pronunciarse como defensores de la vida cuando utilizan términos que buscan estigmatizar la lucha por los derechos de muchas comunidades.

Doble discurso del TEC de Monterrey

En 2019, el Tecnológico de Monterrey adquirió el compromiso de  trabajar en el cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030. Uno de los objetivos fundamentales de la agenda es garantizar la libertad de las “personas libres, sanas y seguras”, así como de las “personas trabajando por la igualdad”. Asimismo, en 2019, el Tec de Monterrey se unió al movimiento HeForShe con la firma de un compromiso para implementar 9 estrategias de promoción de igualdad de género dentro de la institución. Este compromiso fue firmado por Salvador Alva, entonces presidente del Tecnológico de Monterrey, ante la representante de ONU Mujeres México, Belén Sanz. Entre las estrategias se encontraba promover una cultura diversa, incluyente, representativa, equitativa y de respeto. 

De igual forma, existen grupos que forman parte de la iniciativa Girl Up de las Naciones Unidas, un movimiento que promueve las habilidades, los derechos y las oportunidades de las jóvenes para convertirse en líderes. Revisando estos compromisos parece existir un doble discurso en donde abiertamente se promueve la equidad de género pero se permite la creación de grupos que atentan contra ellos.

Por otro lado, alumnes de colectivas feministas y de grupos LGBTIQ+ han denunciado que la Dirección de Liderazgo y Formación Estudiantil del Tecnológico de Monterrey los ha censurado en repetidas ocasiones, prohibiendo el uso  palabras como “aborto”, “lucha (feminista)”, “machista” en las actividades y eventos de dichos grupos estudiantiles. De la misma forma, denuncian la prohibición y obstaculización de participación de estudiantes menores de edad en grupos y eventos en temas de inclusión, género y diversidad. 

Por todos estos motivos, las críticas en redes sociales de diversas colectivas, grupos y alumnes no se hicieron esperar, empleando los hashtags #TecAntiDerechos #AsiNoTec. Antes estas críticas, la universidad emitió un comunicado en el que se lee

“Reconocemos que necesitamos seguir fortaleciendo y corrigiendo el proceso de adscripción de grupos estudiantiles. Al igual que lo hacemos con todos los grupos estudiantiles, en el caso de VITAE, estaremos realizando una revisión a su misión, visión y plan de trabajo, así como la congruencia entre su propuesta de valor y voces públicas”.

ITESM

El comunicado desató varias reacciones en la comunidad estudiantil. Por un lado, varies estudiantes mostraron su descontento a lo que llamaron “atentar contra la libertad de expresión” y “promover una agenda progre y la ideología de género”. Sin embargo, otres alumnes destacaron que las acciones de la institución no eran suficientes para garantizar la protección ante discursos de odio, además de resaltar la importancia de reconocer cuando las opiniones traspasan la libertad de expresión para violentar los derechos de grupos vulnerables.

La lucha por los derechos reproductivos en la SCJN

El mismo día que el TEC mostró su respaldo a VITAE, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) comenzó el  análisis constitucional sobre la interrupción del embarazo voluntario, particularmente sobre las tres acciones de inconstitucionalidad sobre la penalización del aborto en los estados de Coahuila y Sinaloa, y el derecho del personal de salud a abstenerse a realizar la interrupción legal del embarazo bajo el principio de objeción de conciencia. Cabe destacar que los tres proyectos han sido elaborados por el ministro José María Aguilar Morales, expresidente de este organismo.

Hasta ahora, ocho ministros se pronunciaron por declarar inconstitucional la penalización del aborto en la primera etapa de gestación. Además, el presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, sostuvo que “ni la Constitución ni los tratados internacionales han considerado al producto de la gestión como una persona en el sentido jurídico, susceptible de ser titular de derechos humanos […] no tiene cabida una idea de corte paternalista, que apoye la idea que las mujeres y las personas con capacidad de gestar necesitan ser protegidas de la toma de sus propias decisiones sobre su salud sexual y reproductiva; por el contrario, su derecho a decidir constituye un elemento de materialización de sus derechos fuente”. De la misma forma, en la Ley General de Educación Superior, así como en un fallo de SCJN, se ha establecido la incompatibilidad de la educación y la violencia, donde también se contemplan discursos de odio y violencia simbólica.

Mientras que en la SCJN se debate sobre la inconstitucionalidad de la penalización del aborto y de los discursos que buscan criminalizarlo, una gran parte de la comunidad estudiantil del ITESM, así como de la ciudadanía en general, parecen tener una respuesta reaccionaria hacia la reivindicación de los derechos de las mujeres y personas gestantes.