De la deconstrucción a la sororidad

Espacio Feminista

Todas las mujeres deben enfrentarse a su sexismo interiorizado, y a su lealtad al pensamiento y acción patriarcal; tienen que comprometerse con la transformación feminista.

Escrito por: Renata Escobar

Artista: @moon_venture

La sociedad se ha encargado de formar a través de conductas y cogniciones patriarcales, las cuales son la norma; generando un rechazo social al cuestionamiento y al cambio de estos actos impuestos. Cuando las mujeres se dan cuenta que se pueden desprender de esas creencias y generar actos más conscientes con el género, se procede a crear un proceso llamado deconstrucción.

¿Cómo empieza este proceso?

Todo parte del cuestionar entorno y vivencias, gustos e intereses, autoconcepto y formas de pensar sobre las demás personas, y maneras de relacionarse. Transformarse permite fortalecer el autoestima y amor propio, decir de forma consciente lo que no se quiere en la vida, tener autonomía y trabajar en la emancipación. También permite mejorar las relaciones con otras mujeres, ser consciente de las distintas formas de opresión y luchar contra ellas. El primer paso es decidir cambiar porque, sin disposición al cambio, es imposible avanzar. Después analizar a fondo, es fundamental la introspección en esta parte. Por último, llevarlo a la práctica.

De lo individual a lo colectivo: Hemos comprendido que el feminismo pasa por la transformación profunda de las mismas mujeres y de las mujeres entre sí. -Marcela Lagarde (teórica y activista)

¿Debo ser sorora con las mujeres que agreden?

Marcela Lagarde (activista y teórica) señala que la sororidad “Conduce a la búsqueda de relaciones positivas y la alianza existencial y política (…) para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas”. Con lo anterior se entiende que la sororidad es una alianza de apoyo mutuo, es decir, ambas partes deben cooperar para luchar contra los distintos tipos de opresión ejercidos sobre las mujeres. Asimismo, la sororidad no encubre ni aprueba agresiones realizadas por mujeres. Además, es importante mencionar que no crear actos desde la sororidad con algunas mujeres, no quiere decir que se deba ejercer violencia en contra de ellas o que se les tenga que dejar desprotegidas ante la violencia patriarcal y sistemática.

Por último, es necesario recordar que todas atraviesan procesos distintos de deconstrucción. Ninguna nació y muy pocas crecieron siendo feministas. No todas tienen el mismo acceso a la información y, por ende, a la deconstrucción.