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Espacio Feminista

Amor romántico en el cine como medio de manipulación social

El amor ha sido un tema recurrente en la industria del cine. Su impacto no se reduce únicamente al sector económico o del entretenimiento, sino que se refleja y replica en nuestra forma de relacionarnos como sociedad.

Ilustradora: @mrsavocato

Escrito por: Xiadani Medina

Desde sus comienzos, películas como Titanic y Mujer Bonita han sido aclamadas por el público y recaudado enormes cantidades para las productoras más poderosas de Hollywood. A pesar de los cuestionables intentos del cine comercial —en los últimos años— por abordar dinámicas alternativas al modelo tradicional de relaciones amorosas, el discurso del amor entre un hombre y una mujer con roles preestablecidos continúa. Las producciones más lucrativas siguen reforzando los ideales de monogamia, heterosexualidad y patriarcado, perpetuando la estructura social que beneficia a la clase más alta, dueña de los medios de comunicación y producción.

El invento del amor romántico

Occidente cambió el balance de poder entre los géneros. Anteriormente se consideraba que la mujer era la fuente de toda maldad; sin embargo, con la llegada del amor romántico se comenzó a representar como origen de todo lo bueno, por ejemplo, en el mandato religioso de santidad y pureza femenina. De acuerdo con este modelo, la mujer debe casarse, ser incondicionalmente devota y amarlo sólo a él por el resto de su vida: una entrega total por la que se debe poner al hombre sobre los deseos y necesidades propias.

Coral Herrera, explica cómo la idealización del amor verdadero puede sobrepasar cualquier obstáculo. El rol impuesto a las mujeres ocasiona que centren su vida en encontrarlo, pensando que serán felices cuando esto ocurra; ella llama a esto utopía emocional.

El mito del amor romántico se adopta de manera inconsciente y sirve como disciplinador de lo que es aceptable o deseable en una relación de pareja, además, dicta que sólo hay una manera correcta de amar. Entre algunos de sus falsos ideales se encuentran el principio de que el amor todo lo puede y que es suficiente para hacer que una relación funcione, que los celos son muestra de amor —en vez de posesividad— y que hay una sola persona que nos completará por siempre.

Su impacto político

Si tenemos en cuenta que nuestra sociedad funciona por núcleos familiares tradicionalmente conformados por el padre proveedor, la madre cuidadora y los hijos, podemos entender la razón por la que las formas no reguladas de amor quebrantan no solamente la estructura social, sino el sistema económico que explota a las mujeres con trabajo doméstico no remunerado. Asimismo, funciona como una distracción para que la gente esté inmersa en la búsqueda individual de la pareja perfecta y se desvíe del amor colectivo, impidiendo una organización que amenazaría a la clase más privilegiada.

De acuerdo con Herrera, el romanticismo patriarcal es perpetuado en los esquemas narrativos de las historias que nos cuenta el cine. En este caso, el entretenimiento puede ser utilizado como medio de manipulación masiva por mostrar una visión distorsionada de la realidad, que se encuentra dirigida a un público inadvertido sobre su contenido político. Los medios de comunicación definen e instruyen la normalidad a los espectadores, imponen estereotipos, ritos y roles de género que se nos ordena indirectamente cumplir.

Películas Infantiles

El modelo del amor romántico se absorbe desde muy temprana edad, basta pensar en los clásicos de Disney para encontrar la narrativa repetida una y otra vez. El arquetipo de las princesas inclinó a las niñas pequeñas a buscar su felicidad en relaciones fantásticas de amor romántico que no son sostenibles en la vida real.

El texto Disney, Culture and Curriculum analiza algunos personajes queer de la compañía multinacional. En este se menciona como Úrsula, andrógina y dragqueenesca, sólo se acerca a su objetivo cuando se convierte en humana y acepta las normas sociales; Scar se presenta como el villano sin pareja ni familia, mientras que el héroe tiene una vida social aceptable; a Jafar se le ridiculiza por sus movimientos amanerados, entre otros. Las características no normativas se atribuyen a villanos y personas inmorales, mostrando lo que no debe ser y las consecuencias punitivas que el resto de la sociedad debe tomar con ellos. De esta forma, las personas —y especialmente los niños— entienden el comportamiento que los ayudará a integrarse y ser aceptados en su entorno. Eventualmente, cada individuo se convierte en agente de la ideología y aplica presión a sus compañeros para que también lo cumplan, sin darse cuenta de que se somete a sí mismo a la vez.

Implicaciones económicas

La industria de las películas románticas se dirige principalmente a parejas heterosexuales en edad reproductiva. Impulsa el consumismo y la acumulación de bienes porque se espera que los individuos se enamoren para que compren, por lo que deberán trabajar y producir, beneficiando claramente a los dueños de los medios de producción. El amor romántico es capitalista, no sólo por sus implicaciones económicas, sino también porque en él se espera poseer a la persona objeto del sentimiento, particularmente a la mujer.

La esfera dominante, entre la que se encuentran tanto los gobernantes como los dueños de los medios de comunicación, tienen el control de las narrativas masivas y se benefician de la promoción del amor romántico. Recientemente se ha observado un cambio en la forma de las relaciones que se muestran en la pantalla, con el argumento de abrirse a la inclusión, sin embargo, si se observa más detalladamente, las dinámicas de amor sólo se han adaptado lo suficiente para continuar agradando al público cambiante. No ha habido más que adaptaciones superficiales y vacías, faltas de un entendimiento verdadero de la problemática, únicamente con fines económicos y políticos.

El modelo del amor romántico que se representa en las películas más comerciales impacta en las relaciones sociales de la vida real y refuerza la estructura tanto patriarcal como capitalista. El paradigma normativo del heteropatriarcado y la monogamia garantiza la continuidad del esquema que beneficia a la esfera dominante, el ideal que se muestra en sus producciones es el mismo que los ayuda a mantener su poder.