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El desabasto en México y el precio de la pandemia

Fuente: Economía Hoy/EFE

Escrito por: David Chaparro Villafuerte

El aumento en los costos de medicamentos para cuidados intensivos y el desabasto en la disponibilidad de tanques de oxígeno han llevado a las personas a tomar medidas desesperadas; entre ellas usar tanques de oxígeno industriales

La asociación estadounidense Patients for Affordable Drugsrealizó un estudio demostrando que alrededor de 245 medicamentos usados para cuidados intensivos, tratamiento de covid-19 o de uso experimental en ensayos clínicos han elevado considerablemente sus precios, como en el caso del remdesivir, medicamento que cuenta con la aprobación para uso de emergencia en pacientes con coronavirus y que ha aumentado su precio alrededor de un 33%, afectando así la cadena de suministros para combatir el coronavirus, así como aquellas enfermedades relacionadas al sistema respiratorio.

Además del alto costo, el evidente desabasto de productos relacionados con el sistema de salud han provocado que las personas recurran a medidas extremas. De acuerdo con estudios realizados por académicos de la UNAM, en el país se ha hecho popular el uso de tanques de oxígeno industrial como solución frente a la escasez del oxígeno medicinal, derivado del aumento en la demanda hasta llegar a las casi 2 millones de compras y a pensar de que se sugiere el uso de generadores de oxígeno o nebulizadores para solucionar la problemática, lo cual no parece ser suficiente para atender a toda la población que lo necesita. Con las visibles repercusiones de irritación pulmonar por la falta de prefiltrado en gases y sobre exposición, el uso de oxígeno industrial solo representa una solución a corto plazo, pero a la larga estaría afectando la recuperación de la calidad respiratoria de los pacientes.

Actualmente, la pandemia de covid-19 ha probado ser más variable e inestable de lo que las autoridades sanitarias, pudieron prever. Debido a la deficiencia en las medidas del sector salud, así como la falta de conciencia de la población en cuanto al uso del cubrebocas y el resguardo en casa por la cuarentena, la tasa de infectados, fallecidos y personas en sospecha por infección ha continuado con un aumento importante.

Como resultado de ello, al día 17 de febrero del 2021 se presentaban ya 177,061 defunciones y 2,013,563 casos confirmados de contagio (Salud). Además, las repercusiones económicas han sido un golpe duro para la población, pues los niveles de desempleo han ido en aumento al igual que la inflación, dificultando que la familia promedio mexicana pueda satisfacer sus necesidades y siendo aún más preocupante el aumento de los precios en productos de uso médico.

¿Cuál es la mejor estrategia? La dificultad para combinar todos los factores relacionados al abasto de medicamentos y a los efectos directos de la pandemia crean un escenario complejo en el que, al final del camino, lo prudente es y seguirá siendo la prevención: el quedarse en casa, la sana distancia y las medidas de salubridad, tanto para protegerse las personas a sí mismas como para procurar que, quienes desafortunadamente enferman, tengan a su disposición suficientes insumos y toda la ayuda que requieran.