El 8M en México

Espacio Feminista Nacional
Foto: Santiago Arau

Escrito por: Anahí Lima, María Sandoval, Mariana Esteban, Valeria Torres, Daniela Tovar

En los últimos años el 8 de marzo se ha consolidado como un día en el que miles de mujeres en todo el mundo se adueñan de los espacios públicos mediante cosignas, carteles, gritos y performance. Este día es resultado de una larga lucha por la equidad que lejos de buscar ser celebrada, se conmemora y se lucha.

Se estima que el 35 por ciento de  mujeres en todo el mundo ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual. Asimismo, el 49 por ciento  de las víctimas son mujeres adultas, mientras que las niñas suponen más de tres cuartas partes de las víctimas infantiles a nivel mundial. En cifras, esto se traduce a 15 millones de niñas de entre 15 y 19 años que han experimentado relaciones sexuales forzadas (ONU, 2020)

Por su parte en México, en 2020 se registraron 57 mil 495 denuncias de mujeres víctimas de lesiones dolosas, lo que significa siete por hora (Conavim). Por su parte, se estima que del total de las averiguaciones previas y/o carpetas de investigación abiertas de delitos en contra la mujer, el 43 por ciento son de delitos sexuales. En este marco, el 8 de marzo surge como una lucha política, un día de combate en el que las mujeres toman los espacios físicos y virtuales para exigir lo que históricamente se nos ha negado: nuestros derechos, el respeto y la equidad. En un país en donde asesinan a diez mujeres al día, y donde dos de cada tres han sufrido algún tipo de violencia, ser mujer no es motivo de celebración.

Recorrido histórico del 8M en México

El Día Internacional de la Mujer fue celebrado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por primera vez en 1975 y reconocido oficialmente hasta 1977. En lo general, el siglo XX se caracterizó por avances significativos, principalmente en Europa, respecto a los derechos de las mujeres. Hoy en día el 8 de marzo es conmemorado en distintos países del mundo, trascendiendo las fronteras étnicas, políticas, lingüísticas y culturales en pro de la defensa de los derechos de las mujeres.

Ahora que tenemos este panorama hay que entender cómo es que México ha vivido este día a lo largo de los años. En 1975 en Ciudad de México se llevó a cabo la Primera Conferencia de la Mujer; en la cual se hicieron públicos dos documentos importantes: “La Declaración de México sobre la Igualdad de la Mujer y su contribución al desarrollo y la paz” y el Plan de Acción Mundial para la instrumentación de los objetivos del Año Internacional de la Mujer”.

En los últimos años el movimiento feminista ha cobrado una visibilidad enorme en los medios de comunicación y la agenda política. Distintas celebridades y  figuras públicas se han llamado feministas, mientras que el movimiento Me too, que también surgió del mundo del entretenimiento, ha traído la conversación sobre la violencia de género a redes sociales y medios mainstream. Esto se materializó en miles de universidades en toda latinoamérica que por medio de tendederos exhibieron la gravedad de acoso y violencia sexual que profesores y las autoridades escolares permitían.

En México, las manifestaciones, principalmente en la Ciudad de México,  han tomado formas diversas, desde el uso de glitter rosa, las controvertidas pintas a monumentos como el Hemiciclo a Juárez y el Ángel de la Independencia o el performance “Y la culpa no era mía” . A pesar de los esfuerzos de ciertos sectores conservadores por deslegitimar el movimiento, la crueldad de feminicidios como los de Ingrid y Fátima convocaron a miles de mujeres que salieron a la calles a exigir justicia. De esta manera, El 8M se ha consolidado en toda latinoamérica como un día en el que demandas muy particulares de esta región, como el cese de los feminicidios y el acceso a un aborto libre, seguro y gratutito, llenan el espacio público.

La protesta realizada el 8 de marzo de 2020 fue la más grande en la historia de la Ciudad de México con alrededor de 80 mil personas. Asimismo, trascendió las fronteras de la ciudad y se notó la presencia de la periferia más que nunca. Un aproximado de 200 mujeres se manifestaron en el municipio de Ecatepec, Estado de México, también conocido por ser el municipio más peligroso para las mujeres en el país. El ayuntamiento de Culiacán se pintó de rosa, más de tres mil mujeres protestaron en Zacatecas, hubo al menos cuatro movilizaciones distintas en la ciudad de Oaxaca; Hidalgo, Mérida, Campeche, Cancún Monterrey y Veracruz fueron otros de los estados con alta presencia de manifestantes.

En el 2020 también surgió un nuevo llamado ligado al 8M: el 9M. La colectiva feminista y veracruzana, “Las Brujas del Mar”, convocó a un Paro Nacional de Mujeres el día 9 de marzo, el cual consistía en un día sin mujeres en las calles, trabajos, escuelas u otros espacios públicos, incluyendo redes sociales. Además se aclamó a las mujeres de toda la república a no ejercer labores que han sido impuestos por la sociedad a las mismas en el ámbito privado, por ejemplo, las tareas de cuidado.       

Con respecto a esta convocatoria han surgido críticas de muchas mujeres al gobierno y sus instituciones, y a empresas e instancias privadas por emitir comunicados de “solidaridad” y de autorización a sus afiliadas a ausentarse de estas: “la idea no es que las estructuras patriarcales nos den permiso, sino que tenemos que movilizarnos aunque no nos den permiso”.  

Si bien la violencia hacia la mujer ya era un problema grave en el país, a raíz de la pandemia por Covid-19, la violencia doméstica, los feminicidios y las llamadas de auxilio aumentaron drásticamente. En 2020, de marzo a abril, los feminicidios aumentaron un 2%, tan solo en el mes de abril hubo un total de 337 mujeres asesinadas, lo que es en promedio 11.2 mujeres asesinadas al día, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Por otro lado, en ese mismo mes, se reportó un promedio de 143 llamadas de emergencia relacionadas con violencia sexual o familiar por hora.

Este año, diversas colectivas han convocado a manifestarse este 8 de marzo en la capital y distintas ciudad del país. Sin embargo, organizaciones como Ni Una Menos llamaron a manifestarse de manera virtual debido a la contingencia sanitaria. Además de organizar un concierto en streaming que contará con las participaciones de Astrid Hadad, Ximbo, Leiden, Rosk, Vivir Quintana y La Catrina Son System, convocaron a las mujeres  a publicar fotografías con un pañuelo verde o morado utilizando los hashtags. #8MParamosMarchamosYNosOrganizamos #ProtestaNacionalVirtual #MachismoOtraPandemia y #SeráLeyQuintanaRoo.

En un contexto en el que la violencia de género no descansa, las mujeres tampoco podemos darnos ese lujo. Es por eso que el 8M no es un día de celebración, es un día de lucha y un día en el que recordamos a todas nuestras hermanas víctimas de feminicidio y de la violencia machista.