Alumnas del Tec de Monterrey protestan en línea

Espacio Feminista Nacional

Escrito por: María Fernanda Sandoval.

En las últimas semanas, alumnas de veinte campus y sedes se han manifestado mediante fondos de zoom, publicaciones en redes sociales, y un comunicado donde se pronuncian en contra de la violencia de género dentro del ITESM  y el manejo de las autoridades ante esta situación.

El pasado 23 de septiembre,  alumnas del Tecnológico de Monterrey anunciaron por medio de un comunicado publicado en redes sociales la creación de la Alianza Grito Violeta. Dicha alianza está conformada por distintas alumnas, colectivas,  y grupos feministas de distintos campus y sedes que  buscan erradicar todas las formas de violencia de género que se viven en la institución. En este documento, la Alianza Grito Violeta exige una disculpa hacia las víctimas de violencia de género que no fueron protegidas por la institución. Así mismo demanda acceso a la información y transparencia sobre las acciones que está tomando el ITESM para combatir la violencia.

Al día siguiente, la Alianza convocó a todas las alumnas de los 26 campus a sumarse a la protesta virtual “Nunca más Silencio”, para la cual se diseñaron fondos de zoom. Además de responder a la convocatoria utilizando los fondos en sus clases, varias alumnas publicaron en sus redes sociales  exigiendo al ITESM una respuesta más contundente y eficaz en contra de la violencia machista.

Durante los últimos meses, se ha generado un descontento generalizado debido al manejo que le ha dado la institución a los casos de acoso y abuso sexual hacia alumnas y colaboradoras. A pesar de la publicación de un comunicado, y las sesiones de diálogo que han abierto las autoridades del ITESM, los testimonios de cientos de alumnas, así como la percepción general de la comunidad, dejan ver que todavía queda un largo camino para construir una universidad segura.

Protestas anteriores

En Marzo, alumnas de varios campus y sedes llevaron a cabo tendederos anónimos en donde denunciaron públicamente a sus compañeros de clases y profesores que habían acosado o abusado sexualmente de ellas. Además, se generaron cuentas en redes sociales en donde, además de denunciar a los alumnos que había en los tendederos, se exponían otros testimonios. En ciertos planteles, algunas alumnas, además de ser intimidadas por  profesores y autoridades, también recibieron amenazas por parte de padres de familia del equipo representativo de fútbol americano, quienes habían salido numerosas veces en el tendedero. Estas protestas lograron visibilizar la gravedad de la violencia que se vivía en los distintos campus.

Uno de los alumnos denunciados digitalmente fue Roberto M, estudiante de la carrera de ingeniería industrial y de Sistemas y miembro de uno de los grupos representativos más influyentes de la institución, el Programa de Liderazgo Empresarial (PLEI), en campus Monterrey. Después de esa publicación, varias alumnas decidieron compartir su historia por redes. La publicación se fue viralizando e incluso se etiquetó al Tec de Monterrey, el cual no contestó.  Seis meses después de dicha denuncia, el 9 de septiembre, el grupo Heforshe campus Monterrey publicó un comunicado exigiendo una investigación sobre los casos y la destitución de Roberto. Diversos grupos y sociedades de alumnos se unieron publicando sus respectivos comunicados y alumnas de varios campus diseñaron fondos de zoom para utilizar como protesta.

El 14 de septiembre, el Tec de Monterrey invitó a las alumnas a través de un comunicado a denunciar mediante los procesos establecidos en el Protocolo de Actuación para la Prevención y la Atención de la Violencia de Género, el cual entró en vigor en 2017. El 23 de septiembre anunció mediante otro comunicado la toma de acciones para construir una mejor institución, las cuales son la publicación de un nuevo protocolo de violencia de género, una campaña de difusión para dicho protocolo, el establecimiento de puntos de atención y orientación en todos los campus y sedes, y la capacitación, formación y sensibilización con perspectiva de género a toda la comunidad.

Por otra parte, uno de los alumnos denunciados en el tendedero de campus Ciudad de México fue Enrique M, quien apareció al menos 5 veces. El alumno se había trasladado al Campus Estado de México, en donde contendía como vicepresidente de la Planilla Ubuntu, candidata al comité ejecutivo de la FETEC. El 25 de agosto, la cuenta de twitter @metooitesm publicó las denuncias de los tendederos y otras que se hicieron de manera virtual en contra de Enrique. Las alumnas compartieron las denuncias y  comentaron en las redes sociales de la planilla de la cual era miembro. A los testimonios iniciales se les sumaron más de veinte de denuncias de abuso y acoso sexual. Las autoridades del campus siguen sin emitir ningún comunicado o respuesta frente al caso.

Un protocolo  deficiente

A pesar de las últimas respuestas, las alumnas parecen no estar satisfechas con los mecanismos que otorga la institución en ese documento. El protocolo mencionado ha sido objeto de estudio por grupos y colectivas feministas de varios campus, los cuales han encontrado inconsistencias y fallas, entre las cuales están:

  • Falta de mecanismos específicos que aseguren la no revictimización
  • Ambigüedad en las sanciones a las que serían acreedores los colaboradores y alumnos en caso haber cometido algún tipo de acoso o abuso contra un miembro de la comunidad
  • Ambigüedad en los plazos para realizar las investigaciones
  • 15 faltas de ortografía y gramática
  • Inconsistencias en el formato escrito

La colectiva feminista de campus Monterrey, Los Ojos de Medusa, realizó una encuesta sobre este documento a 195 personas. Los resultados apuntaron que el 68% de las personas que habían denunciado, no se sintieron apoyadas ni escuchadas por el Comité encargado de llevar a cabo el proceso en la institución, el 75% de la comunidad no sabe cómo ni donde denunciar, y el 35% de las personas de la comunidad han sido violentadas por su género dentro del ITESM.

Parece que las publicaciones, hashtags, y fondos de zoom continuarán durante las próximas semanas. Así mismo, la Alianza reiteró que se encuentra vigilando a las autoridades del ITESM, y que continuará dándole seguimiento a las acciones que estas tomen para eliminar la violencia de género en la institución. En definitiva, aunque las alumnas no puedan reunirse de manera presencial e ir a clases, las protestas digitales han llegado para quedarse  y continuar exigiendo por un campus seguro y digno para todos.

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