Una nueva esperanza en la carrera por una vacuna

Mundo

Escrito por: Emilio Duran Torres

Existe una candidata para ser la vacuna que combata al SARS-COV-2 (Coronavirus), que está en fase 1 de prueba, denominada ARNm-1273 con una respuesta inmune. Esta posible vacuna genera anticuerpos en adultos sanos con un rango de edad de 18 a 55 años y está siendo desarrollada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) y la farmacéutica Moderna. Aunque esta es una noticia esperanzadora ante la pandemia que nos ha dejado dentro de nuestras casas por más de tres meses, sigue en fase de prueba debido a que algunos participantes han sufrido efectos secundarios adversos.

La posible llegada de una vacuna nos acerca a la normalidad pre-Covid-19, ya que la FDA ha aprobado las fases de su desarrollo, sin embargo, hay que cuestionar si esto es un beneficio. Esta noticia hace que farmacéuticas y países como China o Alemania y Estados Unidos, con empresas como Pfizer y el efecto mediático que aún existe en la percepción de la población, ante el mito popular de que “este virus fue creado”, se vean implicados en una suerte de “competencia” para generar una vacuna y monopolizar el mercado de la misma. La carrera para encontrar una vacuna dará poder de negociación, grandes ganancias y un halo de percepción de salvador que es de interés para potencias como Estados Unidos (con elecciones este año), Alemania (con diferencias internas, tanto políticas como sociales) y China (con un cambio de imagen pública).

El periodo de cuarentena nos ha enseñado que no solo se trata de salir de casa y regresar a nuestras antiguas rutinas porque, gracias al encierro, hemos desarrollado resiliencia, adaptabilidad y consciencia sobre el gran daño que grandes empresas, y nosotros como consumidores no responsables, le causamos al planeta día con día. Entonces, si bien esta es la luz al final del túnel, se debe hacer un ejercicio de consciencia de cuáles serán los cambios que estamos dispuestos a hacer para prevenir un futuro daño que no tiene cura: la destrucción del medio ambiente.

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