Turismo y Covid-19

Mundo

Escrito por: María Paula Nava Ambriz

La pandemia del Covid-19 ha venido a atacar a todos los sectores económicos, en cada rincón del planeta, y hoy con más de 10 millones de contagios. Las consecuencias del virus parecen no tener freno alguno. El sector turístico es uno de los más afectados a nivel mundial, debido a la cuarentena, el mundo tuvo que cerrar sus fronteras; sin embargo, poco a poco los países están buscando la manera de reactivar el sector de una u otra manera, aunque este no parece tener una pronta recuperación. En 2019, de acuerdo a la Organización Mundial del Turismo (OMT), la industria mundial de turismo representó, en ingresos, 1.479 billones de dólares, y en lo que va del 2020, se ha reportado una disminución de viajeros internacionales del 43.8% y se prevé que se reduzca hasta un 80%.

            En la mayoría de los países, el sector turístico representa una parte fundamental de su PIB, por no decir que existen países que prácticamente viven del turismo, sobre todo los insulares como Cuba, República Dominicana o Jamaica. Estos son, y serán, los principales necesitados de apoyo internacional urgente ante la caída de este sector por la pandemia. Y ante el negativo impacto económico que el Covid-19 ha provocado, diversos gobiernos alrededor del mundo han empezado a reabrir sus fronteras y reiniciar algunas actividades con el fin de empezar a contrarrestar el gran golpe económico que la pandemia vino a darle a este sector.

En México, país donde el turismo representa el 8.7% del PIB y el 6% de los empleos, estados como Cancún, uno de los más turísticos en la República Mexicana, decidió reiniciar sus actividades turísticas después de tres meses. Más de 40 hoteles reabrieron sus puertas a turistas, esto siguiendo estrictas medidas sanitarias y con el semáforo del estado aún en color naranja. Cancún, donde el turismo representa el 90% de la economía, espera que en julio las cosas mejoren. No obstante, con el aumento de casos de Covid-19 en el país, este escenario parece poco probable.

Otros países de América Latina, como República Dominicana, han decidido reactivar sus operaciones turísticas. Este 1 de julio, el aeropuerto de Punta Cana recibió a sus primeros visitantes después de paralizar todo a mediados de marzo por la pandemia. Los hoteles del país contarán con estrictas medidas sanitarias y con un máximo de un 30% de ocupación, al menos durante el mes de julio. A pesar de esto, no todos los países han optado por reactivar el turismo extranjero aún y han preferido apegarse más al turismo local. Brasil, uno de los países con mayor número de contagios, ha anunciado que se restringirá el acceso a extranjeros durante el mes de julio. Y el pasado miércoles 1 de julio, el gobierno de Colombia informó que los vuelos internacionales serían restringidos hasta el 31 de agosto.

La Unión Europea también ha optado por mantener sus fronteras cerradas para la mayor parte del mundo. Dando a conocer una lista de únicamente 14 países considerados como “seguros”, la UE informó que únicamente ciudadanos de países dentro de esta lista (la cual se actualizará cada 15 días) podrán estar dentro de sus fronteras. Ni México, ni Estados Unidos, están considerados debido a su alto número de contagios. Europa es uno de los principales destinos turísticos, y a pesar de tomar estas medidas, sus países han empezado a reactivar su turismo.

 España, Portugal y Grecia han optado por reabrir sus fronteras terrestres a turistas de toda Europa. En París, la Torre Eiffel abrió de nuevo el pasado 25 de junio, y aunque solo está abierta hasta el segundo piso y solo se puede subir por la escaleras, se espera que los turistas aumenten en los próximos meses. Reino Unido ha optado por el turismo local, y aunque se han reportado múltiples contagios, miles de británicos han estado llenando las playas del país. Ámsterdam ha tratado de atraer turistas locales y extranjeros, dándoles la mayor seguridad y las menores molestias posibles, es por eso por lo que el gobierno informó que a partir del 1 de julio, los alquileres vacacionales, como Airbnb, han quedado prohibidos en distintos distritos del centro de la ciudad, ya que estos representaban una gran molestia para los locales.

Algunas empresas que dependen del turismo están al borde de la quiebra debido la situación actual. Airbnb, la empresa de alquiler vacacional más grande del mundo está en sus peores momentos debido al Covid-19, con 1,900 personas despedidas, el co-fundador de la empresa, Brian Chesky, declaró para medios internacionales que “lo que costó 12 años construir, se perdió en tan solo 6 semanas”. Lo mismo está sucediendo con las aerolíneas de todo el mundo. Con el miedo al contagio y el precio de los boletos por las nubes, aunque varios países abran sus fronteras, las personas no tomarán un avión en un largo tiempo. La situación financiera de varias aerolíneas, si no de la mayoría, está en graves problemas haciendo que se encuentren al borde de la quiebra.

El efecto negativo de la pandemia sobre el sector turístico mundial se puede ver como una oportunidad para que cada país reorganice sus destinos turísticos y opte por un turismo más sostenible. Lamentablemente, la industria turística ha tenido impactos negativos en el medio ambiente y también ha sido responsable de la mercantilización cultural de muchos países. Como parte de la comunidad internacional, nos queda esperar que la situación sirva para mejorar la forma en que todos los sectores de la sociedad son manejados y donde, sin duda alguna, el sector turístico global deberá reinventarse o aceptar su muerte.

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