Racismo y xenofobia: ¿una forma de vida?

Mundo

Escrito por: Karime Simán

En los últimos meses se ha hablado de diferentes casos de racismo que se han viralizado; debido a esto, han surgido diferentes movimientos antidiscriminatorios, por medio de redes sociales en países como Estados Unidos, Francia, Canadá, Alemania, entre otros. Sin embargo, el racismo no es algo nuevo; se trata de un fenómeno que ha existido por siglos, y que a pesar de que hay personas que han tratado de erradicarlo, sigue y, lamentablemente, seguirá estando vigente.

Uno de los casos más famosos de racismo tuvo lugar en 1955 en Estados Unidos, cuando una mujer afroamericana llamada Rosa Parks subió a un autobús y ocupó un asiento que, posteriormente, un hombre blanco querría ocupar; ella se negó a ceder su lugar, y como era de esperarse, fue trasladada a prisión. Afortunadamente, después de varias protestas en contra de lo sucedido, la mujer fue liberada y la Corte Suprema declaró inconstitucional lo sucedido en el transporte. Hoy en día, Rosa Parks es considerada un ícono que luchó en contra de la segregación racial.

Otro caso conocido sucedió unos años más tarde en el mismo país. En 1989 cuatro chicos afroamericanos, y uno de ascendencia latina, fueron acusados de violar a una mujer blanca, delito que no cometieron. Fue hasta el año 2002 que el verdadero violador confesó su crimen cuando algunos de los chicos ya habían cumplido su sentencia y los otros continuaban en la cárcel. Este caso fue tan famoso que incluso se creó una serie en Netflix llamada “When they see us” que hace referencia los acontecimientos.

No obstante, Estados Unidos no es el único país donde surgen casos de racismo y xenofobia; América Latina también es un lugar donde la exclusión social se reproduce. Según Sputnik, cerca del 24% de la población latinoamericana es afrodescendiente; a pesar de esto, los afrodescendientes en su mayoría viven en condiciones de pobreza, tienen menor educación, no cuentan con representación púlica, y son los más violentados en la región. En países como Brasil, Colombia, Perú y Ecuador, los afrodescendientes son parte del 49% de las personas que viven en pobreza extrema; en cuanto a educación, solo el 5% de la población afrodescendiente completó la educación terciaria; un ejemplo de su falta de representación es la presencia de apenas 100 legisladores en la comunidad política latinoamericana. Al hablar de violencia, nos encontramos con que en Brasil, por ejemplo, 71% de las víctimas de homicidio son afrodescendientes.

A pesar de esto, también hay personas extranjeras que se han sentido atacadas y excluidas por la comunidad latinoamericana. Debido a lo que estamos viviendo actualmente con el covid-19, se ha desatado el racismo y la xenofobia derivado del miedo público a contagiarse del virus. Un caso de xenofobia, a causa del covid-19, lo vivió la periodista española Yaiza Martín, quien viajó a Colombia y no fue aceptada en ningún hotel. Martín tuvo que regresar rápidamente a su país, ya que, en ese entonces, España era uno de los países con mayor número de contagios. La periodista mencionó “supe por españoles y franceses que en hoteles en Bogotá no estaban admitiendo extranjeros y especialmente españoles. Eso lo escuché en el aeropuerto y lo sé de primera mano de una pareja de franceses que llamó a un hotel por recomendación de la embajada de Francia en Colombia, y el hotel, al comprobar que eran franceses, les colgó”.

Con esto queda en evidencia que el racismo y la xenofobia son un problema estructural, se encuentra inmerso en las diferentes culturas y sociedades, por lo que erradicarlo es extremadamente difícil. No obstante, sí podemos sancionarlo y dejar de normalizarlo para evitar que siga siendo una forma de vida como lo es hoy en día.

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