Perú: una crisis política inevitable

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Los primeros resultados de las elecciones parlamentarias y presidenciales en Perú, celebradas el pasado 11 de abril, tuvieron resultados que suponen fragmentar al gobierno y continuar con la crisis política del país. 

Escrito por: Sofía Olivares

Casilla de votación con bandera peruana.
Fuente: BBC Mundo/GettyImages

El pasado domingo 11 de abril se llevaron a cabo las elecciones presidenciales y de Congreso en Perú. Su resultado dejo a Pedro Castillo, candidato del partido de izquierda Perú Libre, y a Keiko Fujimori, candidata del partido de derecha Fuerza Popular, como contrincantes para las próximas elecciones de segunda vuelta, la cual se hará el próximo 6 de junio

De acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), durante las elecciones del 11 de abril participó el 70.024% de la población habilitada para votar. Esta proporción de ausencia en la participación ciudadana es la más grande registrada en los últimos 20 años. Parte de esta ausencia se debe a la crisis causada por la pandemia de covid-19. Sin embargo, parte de la población asegura haber tomado el riesgo sanitario de salir a votar para no pagar una multa que el gobierno peruano aplica a personas que no votan, misma que equivale a $465.76 MXN. 

Estas últimas elecciones son consideradas las más fragmentadas de los últimos años. Esto se ve reflejado en la candidatura de 18 personas para el puesto presidencial, además de la presencia de 10 bancadas en el Congreso, la mayor cantidad de agrupaciones que ha habido en la historia  del Congreso peruano. 

Una crisis inevitable 

A pesar de todo, parece que el conflicto entre el poder ejecutivo y el legislativo de Perú es inevitable. En los últimos 5 años la política peruana se ha caracterizado por el enfrentamiento entre estos dos poderes. 

En 2018, tras el esfuerzo del Parlamento desde 2016, este forzó al entonces presidente, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), a renunciar. Esto debido a acusaciones hacia PPK de, supuestamente, haber recibido sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

Posteriormente, el sucesor de PPK, Martín Vizcarra, disolvió el Congreso y convocó elecciones parlamentarias en septiembre de 2019. 

En 2020 se eligió a un nuevo Congreso, mismo que sacó a Vizcarra del poder, siendo reemplazado por Manuel Merino. Después de varias protestas sobre la situación política peruana, Francisco Sagasti asumió el poder. 

Las nuevas elecciones, aunque representan un nuevo comienzo, no cambian las circunstancias de conflicto entre estos poderes, especialmente debido a que, gane quien gane, ningún candidato cuenta con una mayoría parlamentaria. Con la fragmentación del Congreso y la nueva presidencia la expectativa sigue siendo el conflicto y crisis política en Perú.