Los países ricos se acapararon las vacunas

Mundo Opiniones
Imagen: MARCA

Escrito por: Jorge Medina

 “Se necesita desigualdad para crecer, pero la desigualdad extrema propicia el secuestro político de la democracia.” Por: Thomas Piketty, El Capital

Uno no sabe si juzgar o conceder, pero es un hecho que los países ricos están acaparando la producción de las vacunas.

Una cosa es que Estados Unidos de América, Inglaterra, Alemania, Rusia o China hayan creado la tecnología (fórmula) de la vacuna, y otra muy diferente es que tengan la capacidad de fabricar las 6 mil millones de dosis que necesita al mundo para que sea inmunizado (inmunizado es otro concepto a debatir).

Primeramente, hay que entender la oferta y la demanda de las vacunas, en el primer erial, la ONU ha registrado más de 129 proyectos para crear una vacuna; estos esfuerzos vienen de diferentes partes del mundo, entre ellas están 4 esfuerzos de México: una del IMSS, otra del IPN, uno privado y otra de la UNAM.  Tristemente este mismo organismo sabe que más del 80% de estos esfuerzos fallaran. Los primeros casos exitosos ya los sabemos: Pfizer, Moderna, Cansino, Sputnik V, Novax, Astra Zeneca, Jhonson and Jhonson, Sinovac, etc…

Si bien en los reportes diarios de la ONU, la tasa de vacunación en el mundo es de 2.36 vacunados por cada 100 habitantes, hay países que tristemente ya llevan muchísimo más. Sí, dije tristemente haciendo un berretín porque se “atascaron” con las vacunas; podemos ver que la demanda de este biológico se ha concentrado en la mitad del G20: Estados Unidos de América, Inglaterra, Alemania, y el sórnico bien afamado Israel que ya lleva el 75% de vacunación en su población.

El esfuerzo de las Naciones Unidas al implementar el mecanismo COVAX está fracasando hasta el momento.  Menos de la mitad de las patentes aprobadas en el mundo están inscritas en este sistema y menos de la mitad de los países del G20 se han enlistado a este programa.

Aun así, COVAX tiene como objetivo vacunar al 20% de la población mundial de forma equitativa, asignándoles lotes significativos de vacunación a países en extrema pobreza.

No podemos hablar de Rusia o China porque han mantenido con mucha discreción sus programas de vacunación, pero es un hecho que también hacen mérito al refrán “¡de que lloren en mi casa a que lloren en la tuya!”.

México ahí la lleva, navegando en el desastre de la pandemia y luchando contra los avasallamientos en la compra de vacunas, hasta ahora tenemos contratos firmados para suministrar más de 230 millones de dosis, pero corremos el riesgo de que alguna farmacéutica tumbe los acuerdos por vender más caro a otros países.

Es importante que el gobierno voltee a ver los esfuerzos del IMSS, IPN y UNAM para la creación de una vacuna mexicana, así pues, la patente será nuestra y podremos hacer que no lloren en nuestra casa.

Por eso digo que los países ricos se atascaron con las vacunas.

Comentarios: jorge.medinasal@gmail.com

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