La #Revolución

Mundo

¿Cómo se veía la revolución antes?

– Depende de quién eras. Yo la vi cerquitita y directito a los ojos. Eso sí, hay muchos tipos de revolución, están aquellas que fundaron países y otras que asesinaron a estudiantes. ¿Y ahora?

¿Cómo se ve la revolución ahora?

Por si el año 2020 no había reafirmado ser uno de los más controversiales e inesperados en la historia global moderna, la semana del 25 al 31 de mayo vino para asegurar ante el mundo, que el 2020 aún tiene mucho por ofrecer. Para cuando estés leyendo esto, querido lector, seguramente estarás al tanto de lo ocurrido en Minnesota, Estados Unidos, y el bagaje racista de un país primermundista, el asesinato de George Floyd, la fuerza del movimiento Black Lives Matter y el comeback de la legión hacktivista más conocida mundialmente, Anonymous. Tienes que saber que las protestas son por Floyd y por todos los demás, vivos y muertos. Que hay levantamientos en Minnesota, Alabama, Nueva York, Denver, Atlanta, Kansas, Washington, Londres, Nueva Zelanda, y que estas protestas han dejado a más de 4,000 arrestados y a varios sin vida.

– Depende de quién eres. Yo la veo de cerquitita y directito a los ojos. En su reflejo ves el fuego. La veo a través del activismo digital. Eso sí, hay muchos tipos de revolución, están aquellas que luchan contra el racismo, que alzan la voz por las asesinadas, que revelan las redes de pornografía y tráfico infantil y otras que pretenden ser una revolución al protestar para poder cortarse el cabello.

¿Qué es lo que nos ha traído el hacktivismo y el activismo digital? Podríamos empezar por atribuirle el comienzo de la Primavera Árabe. Así es, el comienzo de la revolución comenzó con el #SidiBouzid en Túnez después de que la indignación por la corrupción y la brutalidad policiaca sacudiera a la población árabe. Ahora, el activismo digital nos deja plantados con los pies en frente de una Casa Blanca que trata inútilmente de esconderse en medio de la noche y el silencio. Simpatizantes del movimiento #BlackLivesMatter se han posicionado enfrente del símbolo más enigmático de Washington a demandar justicia, a pesar de los toques de queda que se han establecido en más de 40 ciudades y 23 estados. La Casa Blanca entró en un cierre de emergencia y Donald Trump se refugió en un búnker el día viernes 29 y de nuevo el domingo 31 debido a las protestas que rodean al edificio, aunque no se dieron a conocer más detalles debido a que es un tema de máxima seguridad. Si prestas atención, justo entre la multitud y la Guardia Nacional, escucharás a aquellos que demandan justicia. Se logra escuchar “¡esto es nuestra Primavera Árabe!”, sobre vidrios rotos, graffitis, incendios, gritos y voces que exigen justicia, porque ninguna revolución se ganó pidiendo por favor. Ah, claro, y Trump anunció oficialmente la ruptura de relaciones con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el viernes 29.

Déjame decirte que al colocar tu celular justo en frente de tus ojos, verás aquella imagen en donde hay fuego y hay humo. En donde es imposible dejar la furia de las personas atrapada entre la pantalla.

Ahora, contemplamos a través de nuestros teléfonos las redes de pedofilia y tráfico de niños expuestas y a todos los involucrados. Desde el Vaticano, nuevamente, hasta Jeffrey Epstein, Bill Gates, Donald Trump: el mismo Presidente de los Estados Unidos. Entonces solo nos hace cuestionar ¿en dónde han terminado los niños desaparecidos? Contemplamos a un activismo digital, y a un hacktivismo, que nos regresa a través de filtraciones de información, datos que habían intentado ser ocultados, intervenciones a los sistemas policiacos estadounidenses y un aliento a la comunidad de seguir luchando. Por sus derechos. Por la justicia que les arrebataron.

Imagen: Pablo Ezequiel Nieva

Ahora ves a una Casa Blanca apagada, oscura, diminuta. En silencio.

Dicen que no ven las luces apagadas desde el ‘89, entonces ahí entiendes de quién es el poder, y solo tal vez, te reconfortas en el hecho de que estábamos adormecidos. ¿Seguiremos adormecidos? ¿Olvidaremos pronto?

Tal vez la revolución ahora, se ve a través del activismo digital.

Esto es la #Revolución.

Actualización 7:00 p.m.

Los protestantes que se reunieron alrededor de la Casa Blanca ya no tienen acceso a las calles aledañas debido a que cuerpos policiales, con ayuda del Servicio Secreto, han logrado bloquear su entrada. Donald Trump enfurecido a través de un tuit, como de costumbre, ha declarado que clasificará a ANTIFA como un grupo terrorista. A esto, lo complementa el hecho que varios políticos han señalado injustificadamente que hay protestantes infiltrados extremistas radicales que buscan cumplir con una agenda política específica. La violencia hacia los protestantes está reflejada a través de policías lanzado gas lacrimógeno hacia ellos, disparos y ataques violentos, reforzados con la ayuda de la Guardia Nacional, al menos en Minnesota, quien permanece armada con el argumento de que están bajo una “legítima y letal amenaza” y ahora tienen órdenes presidenciales de “sofocar” los levantamientos.

La autopsia que se le ha hecho al cuerpo de George Floyd, ha concluido en homicidio, por lo que se ha pedido que el ex-policía Chauvin sea procesado por homicidio en primer grado. Y en medio de todo, de las amenazas presidenciales con miles de cuerpos policiacos armados que ahora estarán concentrados en impedir los levantamientos, y de Trump denominando como “débiles” a los gobernadores estatales por no arrestar a protestantes, las posibilidades del incremento de contagios por coronavirus y los ataques a periodistas, el hermano de George Floyd, Terrence Floyd, pide manifestaciones pacíficas.

Hace unos días, antes de que las protestas alcanzaran replicarse en otros países, leí que este movimiento se haría global, y si bien lo cuestioné en el momento, ahora no me cabe duda alguna de que, en realidad, esto ya es un movimiento global. En Montreal, Canadá, simpatizantes con el movimiento #BlackLivesMatter han tomado las calles y las tensiones han escalado con proyectiles hacia policías y gas pimienta hacia protestantes. Todo en medio de incendios, ventanas rotas, persecuciones, graffitis y voces que exigen justicia. Salir a las calles se ha declarado como ilegal, pero aún no se registran arrestos. Protestantes canadienses le han añadido sus propias demandas, exigen un fin a al racismo presente en Québec y en todas las demás provincias canadienses, porque también ahí, personas negras han sido víctimas de la brutalidad policiaca. En Toronto y Vancouver también se llevaron a cabo protestas que se caracterizaron por ser más pacíficas, pero todos esperan que este movimiento estalle a nivel nacional para que no se quede estancado.

Trudeau, Primer Ministro de Canadá, ha hecho público el reconocimiento y la existencia de la discrminiación racial en el país, mencionado que el problema se debe atender y atacar, y aunque se le cuestiona su autoridad moral por su pasado practicando blackface, ha decidido girar el diálogo en torno en sus acciones en el presente. Ha habido otros políticos pertenecientes a partidos conservadores que han demostrado su enojo con respecto al señalamiento del problema racial en Estados Unidos, alegando que “no se debe permitir que lo que está pasando en Estados Unidos, atraviese fronteras”

Actualización 12:00 a.m.

Un par de policías han sido hospitalizados después de haber sido impactados por un automóvil a medida que las protestas escalan en Búfalo, Nueva York. Este estado se suma a la lista de los que han impuesto su toque de queda, este es a las 11 p.m., pero a medida que nos adentramos a la madrugada del 2 de junio, las protestas no muestran señales de detenerse y tampoco lo hacen los arrestos, ni la brutalidad policiaca. Con respecto al presidente Donald Trump, este ha establecido sus intenciones por recurrir a la aplicación de una ley que tiene 213 años de creada, la Ley de Insurrección, o Insurrection Act, ¿qué es lo que esto quiere decir? Trump tomará la decisión de desplegar tropas a través del todo el país para sofocar y detener las manifestaciones, permitiendo concentrar el poder únicamente en la Guardia Nacional y someter temporalmente el poder que tiene cada estado. La última vez que esta ley se activó, fue durante el mandato de George Bush.

Pero en medio del caos, de un escenario en donde Trump habló públicamente en el Parque Lafayette mientras los protestantes eran esparcidos con gas pimienta y balas de goma, en donde se escuchaban las explosiones de protestas aledañas y justo en medio del sonido de los helicópteros, se alcanza a escuchar su autoproclamación de “el presidente de la ley y el orden”, pero si hacemos memoria, recordaremos que esto es algo que dijo hace tres años, en el 2016, durante una convención republicana, en donde se refirió a él mismo como “el candidato de la ley y el orden”. El número de arrestos y de muertos por las protestas se han elevado y los resultados de la autopsia revelan el rol que tuvieron los otros policías, que acompañaron a Chauvin, en el asesinato de George Floyd.

¿Cuál es el impacto de todo esto? Países como China, quien ha sido objeto de crítica política estadounidense, ahora ha encontrado la oportunidad perfecta para señalar la hipocresía del discurso norteamericano de “el respeto a la libertad de expresión y la protección a los derechos humanos”. Incluso, han utilizado los eventos ocurridos durante la semana pasada como material para su reportaje titulado The coming suffocation of the American Dream, o La cercana asfixia del Sueño Americano. Cuando protestas se levantaron en Hong Kong para denunciar la brutalidad policiaca, Estados Unidos alentó a la población para tomar las calles y alzar la voz en contra de las injusticias, ahora, el papel se ha invertido, y es Estados Unidos quien reprime la voz de sus ciudadanos que se levantan en contra de las injusticias.

¿Ironía?

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