La censura en tiempos de protestas

Mundo

Escrito por: Abril Cabrera

Se cree que la libertad de expresión ha mejorado en los últimos años, pues gracias a las redes sociales es más fácil expresar, sin aparentes limitaciones, lo que se desea decir. Sin embargo, se sabe que la censura mediática sigue siendo impuesta a importantes medios de comunicación –noticieros, periódicos, radio televisoras–; razón suficiente para que la gente deje de confiar en estos y recurra a su social network.

En los últimos días, en las redes no se ha visto más que la trágica noticia sobre el brutal asesinato de George Floyd ocurrido el 25 de mayo en Minneapolis, Minnesota. La respuesta de miles de ciudadanos fue inmediata; las calles de Minnesota se llenaron de pacíficas manifestaciones para exigir justicia y sentenciar el racismo. Y es aquí donde la eficacia de Twitter funcionó mejor que nunca, pues minuto a minuto, actualizaciones sobre las manifestaciones llegaban en tiempo real al mundo, gracias a esta red. En cuestión de horas, la red social se llenó –bajo el trend topic #BlackLivesMatter– de decenas de vídeos de arrestos injustificados hacia gente de color, agresiones de policías contra manifestantes pacíficos y hasta las denuncias de sospechosas desapariciones de protestantes. En un sólo día, el hashtag se utilizó más de un millón de veces, planteando que Twitter sería el único medio donde se encontraría la verdad de lo que estaba estallando.

En los días posteriores, más Estados se unieron a las protestas; los tweets incrementaban rápidamente; se daban a conocer brutales noticias que iban desde el abuso policíaco hacia una mujer embarazada que la llevó a abortar, hasta vídeos mostrando los ataques con gas pimienta y balas de goma que recibían manifestantes pasivos. Para contrarrestar la brutalidad policial evidenciada en redes, algunos medios estadounidenses mostraron a los manifestantes atacando a policías, iniciando violentas protestas y vandalizando edificaciones. De igual manera, se mostraron decenas de imágenes de policías arrodillándose ante manifestantes, así como encuentros pacíficos entre oficiales y protestantes. Las redes y los medios nos llevan a un escenario que evidencia la censura que la autoridad ejerce, y la respuesta de la gente ante ello.

No obstante, cuando se logró una plena difusión global de lo que sucedía, los que eran miles de tweets bajo el hashtag #BlackLivesMatter, pasaron a ser millones en pocas horas. Twitter suspendió cuentas que tuiteaban sobre los abusos que se vivían en las protestas, eliminó vídeos de oficiales violentando a manifestantes, e imágenes de ciudadanos malheridos. Asimismo, varios medios de comunicación que mostraban en tiempo real lo que sucedía sufrieron represalias. Tal como el caso del corresponsal de CNN, Omar Jímenez, y de su equipo, que fueron arrestados en vivo por grabar un arresto injustificado. La censura no deja ver lo más alarmante de todo esto; las constantes violaciones a los derechos humanos.

No se puede concluir qué ha llevado a Twitter a eliminar miles de tweets.  Se asume que ha sido impuesta una censura mediática a la red social, por parte del gobierno estadounidense, para que se borren a diario centenares de tweets que representan una amenaza para la imagen internacional de EE. UU. o del presidente, pues recordemos que se acercan las elecciones presidenciales de este país. Igualmente, los tweets eliminados recalcan la realidad del fuerte racismo que existe entre los estadounidenses y de la brutalidad con la que figuras policiales manejan su poder.

Por otra parte, se puede plantear que Twitter esté eliminando este contenido porque incumplir con sus normas de la comunidad, ya que las imágenes y vídeos que se han publicado resultan brutales, violentos y gráficos, lo cual resulta clasificarse como “contenido sensible”. Lamentablemente, este tipo de contenido es la realidad de la situación actual.

            Además, la obstrucción de información no siempre la establecen figuras de poder, pues hasta nosotros mismos nos vemos involucrados en aquello de manera inconsciente e indirecta. Esto sucedió el martes 02 de junio, cuando celebridades, marcas reconocidas mundialmente e individuos llenaron las redes sociales de cuadros de color negro utilizando el hashtag #BlackLivesMatter. Lo que parecía ser un claro mensaje de apoyo a la lucha contra el racismo, terminó obstruyendo en las actualizaciones y la comunicación directa con lo que sucedía en las manifestaciones. Por un momento fueron desplazadas publicaciones denunciando arrestos y abusos por miles de estáticos recuadros negros. Y es que, a pesar de ser un acto lleno de buenas intenciones, así como un homenaje a todas las vidas que han sido arrebatadas por el racismo, las redes sociales colapsaron y opacaron las noticias relevantes del día.

No debemos olvidar que el silencio no es lo que se necesita ahora, es momento de hacer más ruido que nunca y dejar que la información fluya, para impulsar esta inquebrantable lucha contra el racismo y las violaciones a derechos humanos.

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