El infortunio de ser migrante durante una pandemia

Mundo

Escrito por: María Paula Nava Ambriz

            El Covid-19 es el mayor enemigo de la humanidad actualmente, no distingue edad, sexo, religión, ni clase social. Sin embargo, es claro que los más privilegiados tienen mayores oportunidades de supervivencia. Uno de los sectores más vulnerables y menos visibilizados durante esta pandemia son los migrantes. Durante esta crisis se ha retratado la cruda precariedad en la que los migrantes se encuentran y la poca atención humanitaria que los gobiernos alrededor del mundo parecen estar teniendo.

            El virus ha venido a arrasar con todos los sectores de la sociedad, causando una crisis económica como no se había visto en mucho tiempo y dejando a millones de personas en situación de desempleo. Estados Unidos es uno de los países con mayor cantidad de migrantes, la mayoría latinos. Debido a la pandemia, al menos 20% de los migrantes latinos en EE. UU. han perdido su empleo en los últimos dos meses, siendo los más afectados, causando el comienzo de una búsqueda desesperada por sobrevivir.

El pasado martes 9 de junio el gobierno de Estados Unidos anunció que las deportaciones de migrantes fueron reactivadas tras haber sido suspendidas desde el 21 de mayo. Menores de edad no acompañados por ningún familiar fueron algunos de los deportados a Guatemala en plena pandemia de coronavirus. Estados Unidos dice regresarlos principalmente porque representan una amenaza, ya que se registran varios contagios, no obstante, el gobierno guatemalteco se queja con Estados Unidos por mandar “vuelos todos contaminados”. Guatemala es otro de los muchos países en tener su sistema sanitario colapsado, debido a la precariedad y mala administración. En este país se registran alrededor de 8.000 contagios y 289 muertes, por lo que la expulsión de migrantes de EE. UU. a Guatemala ha empeorado de manera significativa la situación. Pareciera que los gobiernos están jugando ping pong, utilizando a los migrantes como pelota. Lamentablemente esta situación ha llevado a la muerte a migrantes contagiados de covid-19, quienes mueren mientras se encuentran bajo custodia de policías migratorios.

Debido a las muchas limitaciones de supervivencia que la pandemia ha causado hacia los migrantes, estos se ven obligados a buscar alternativas, incluso si estas incluyen regresar a su país. Migrantes en Chile han buscado regresar a su país en los últimos meses debido a la situación y este país ha creado el “Plan humanitario de regreso ordenado” para hacer esto posible. Sin embargo, este ha causado molestia entre organizaciones migratorias, ya que dentro de las cláusulas de este plan humanitario está el renunciar a toda solicitud de residencia o refugio, y aceptar el compromiso de no regresar a Chile en 9 años. Esto podría verse como manipulación por parte del gobierno chileno para deshacerse de migrantes, por lo que se ha amenazado con llevar este caso a la Corte Interamericana de derechos humanos y a la Agencia de la ONU para refugiados, ya que la deportación está siendo disfrazada como un plan humanitario.

Por otra parte, países los cuales se encontraban en una tremenda crisis económica, incluso antes de la pandemia de coronavirus, han sido bombardeados por el regreso de sus migrantes, quienes se fueron en búsqueda de mejores oportunidades, pero, las mejores oportunidades que pueden encontrar en esta pandemia están en sus países natales. Lamentablemente existen países que están negados a recibirlos con los brazos abiertos, tal como es el caso de Venezuela. El presidente Nicolás Maduro ha aplicado nuevas restricciones al retorno de sus ciudadanos, limitando a aceptar 300 migrantes, 3 veces a la semana. Más de 71.000 venezolanos han decidido regresar voluntariamente a su país y actualmente hay cientos acampando en Colombia en espera de una respuesta por parte de su gobierno. El gobierno colombiano ha intentado controlar la situación, a pesar de eso, el número de refugiados crece cada vez más y las relaciones fracturadas que existen entre Colombia y Venezuela no ayudan. Al principio el presidente Maduro daba un discurso donde decía recibir con los brazos abiertos a todos sus ciudadanos, ahora los tacha como “armas biológicas”.

Los migrantes no solo se están viendo afectados en América, sino en todo el mundo. El pasado 21 de mayo la ONU mandó una petición a la Unión Europea para acoger a 160 migrantes que se encontraban estancados en el mar mediterráneo, la mayoría migrantes de Libia. El pasado martes se registraron 20 migrantes muertos que intentaban cruzar el mar frente a las costas de Túnez. Más de 20.000 migrantes y refugiados han muerto en el Mediterráneo intentando llegar a Europa desde el año 2014.

La pandemia ha acrecentado las situaciones de desigualdad. La aplicación efectiva de derechos en colectivos vulnerables, como son los migrantes, se ha visto gravemente afectada. Gobiernos que aplican medidas con tintes discriminatorios están dejando la protección de los migrantes de lado, permitiendo que sean las principales víctimas de la pandemia.

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