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Ébola: De vuelta en África Occidental

El pasado domingo 14 de febrero, Guinea se declaró oficialmente en epidemia por ébola debido a la muerte de cuatro personas, y otros tres casos detectados hasta el 15 de febrero.

Personal de Sanidad trasladan el cuerpo de una víctima del ébola, cerca de la ciudad congoleña de Beni
Fuente: El País/JOHN WESSELS AFP

Escrito por: Mariana González Correa

El 14 de febrero, las autoridades sanitarias de Guinea declararon una nueva epidemia de ébola, tras la muerte de tres personas y el contagio de otras cuatro en el sureste del país. Sin embargo, el 15 de febrero, la cuenta de fallecimientos subió a cuatro. Esto se da luego de algunos brotes en la República Democrática del Congo y en plena pandemia por la COVID-19. Con esta declaración, se marca el fin de cinco años sin brotes epidémicos en el país, y da inicio el primer resurgimiento de la enfermedad en África Occidental.

De acuerdo con Sakoba Keita, el jefe de la agencia de salud de Guinea, las personas enfermas tuvieron diarrea, vómito y sangrado, tras aparentemente contagiarse al acudir al entierro de una enfermera a inicios de febrero, en Gouécké, cerca de la frontera con Liberia. El hecho se relaciona con el rebrote, debido a que en los funerales comunitarios las personas ayudan a lavar el cuerpo de la persona fallecida, provocando una posible fuente de contagio. 

Desde el sábado pasado, 13 de febrero, Rémy Lamah, el ministro de Salud, informó que se habían enviado muestras a los laboratorios de Guéckédou y Conakry, con el fin de dictaminar si eran casos de ébola, cuyo resultado, finalmente, fue positivo. Ante esto, las autoridades indicaron que las personas contagiadas han sido aisladas y están siendo tratadas en Gouécké. Asimismo, el rastreo de contactos está en curso y la programación para la inmunización en la localidad será posible en cuanto haya dosis disponibles. 

No obstante, este no es el primer rebrote reciente en el continente. El 11 de febrero, la República Democrática del Congo (RDC) anunció la segunda muerte por ébola de la semana, en la provincia Kivu del Norte. Según el ministerio de Salud, se están rastreando más de 100 contactos de las personas contagiadas, además de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) está trabajando conjuntamente con las autoridades para el manejo de la situación. Cabe destacar que estas muertes en el Congo Democrático se dieron solamente tres meses después del fin del undécimo brote en el país, que infectó a 130 personas y mató a 55.

Ante esta situación en Guinea y en RDC, la OMS ha mostrado su preocupación. En primer lugar, durante el brote de 2018 a 2020 que dejó al menos 2 mil 280 muertes y 3 mil 463 casos en RDC, la organización internacional colaboró con personal y recursos limitados para contener la epidemia, objetivo logrado con la atención médica y la administración de vacunas a más de 40 mil personas. Sin embargo, existieron complicaciones, como el rechazo de las comunidades locales –como las de Kivu del Norte e Ituri– a las organizaciones internacionales, así como una palpitante corrupción documentada por la agencia de información humanitaria The New Humanitarian

En segundo lugar, con el actual brote en el Congo Democrático, la colaboración entre las autoridades sanitarias y la OMS se mantiene firme. De acuerdo con Matshidiso Moeti, director regional de la OMS para África, se está trabajando a la par con el gobierno congoleño para prevenir la propagación de la enfermedad. Además, la organización estableció, en un comunicado, que no es inusual que haya casos esporádicos después de un brote importante, como el que había terminado en noviembre de 2020.   

Respecto al rebrote en Guinea confirmado este domingo, el gobierno del Estado africano afirmó que los esfuerzos para la vacunación del país, para contener la situación, se llevarán a cabo “lo más pronto posible”, en conjunción con la OMS. Al final de una reunión con las autoridades guineanas, Alfred George Ki-Zerbo, representante de la organización de la ONU, indicó a la prensa: “Vamos a desplegar rápidamente las capacidades necesarias para apoyar a Guinea, que ya tiene mucha experiencia. (…) La OMS está en alerta a todos los niveles: a nivel de la sede y en relación con el fabricante (de vacunas), para que las dosis necesarias sean puestas a disposición lo más rápidamente posible para ayudar”.

¿Cómo fue la última epidemia en Guinea, la más compleja en la historia?

En diciembre de 2013, el peor brote de la historia del ébola, surgió en Guinea. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, esto se debe a que hubo más casos que en todos los anteriores combinados, al igual que hubo un alto contagio entre países. A partir de su rápida propagación en África Occidental, en agosto de 2014, la OMS declaró la emergencia de salud pública de interés internacional (ESPII). De acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional de la OMS, esto significa que se trata de un evento fuera de lo común, que representa un riesgo para la salud pública de otros Estados por la propagación internacional de la enfermedad.

En Guinea, el sistema de salud no ayudó a la contención del ébola. Según la organización británica Save the Children, previo a la epidemia, en el país africano había una persona trabajadora del sector salud por cada mil 597 habitantes. El último dato se compara con el estándar mínimo delimitado por la OMS, el cual indica que es necesaria una persona trabajadora de salud por cada 439 habitantes. Aunado a lo anterior, debido al financiamiento insuficiente a través de los años, la organización denunció que el sistema de salud guineano se encontraba escaso de equipo, de personal, de medicamentos, y de instalaciones necesarias para la implementación de medidas de control de infecciones y atención médica diaria eficaces.

De 2013 a 2016 –el tiempo de duración de la epidemia de ébola–, el virus se propagó más allá de las fronteras y los países colindantes. En África, llegó a Mali (con ocho casos y seis muertes), Nigeria (con 20 casos y ocho muertes) y Senegal (con un caso). Asimismo, llegó a Italia (con un caso), Reino Unido (con un caso) y Estados Unidos (con cuatro casos y una muerte). 

Para 2016, al finalizar la epidemia, había más de 11 mil muertes y casi 30 mil personas infectadas en los países afectados. En Guinea, hubo alrededor de 3 mil 811 casos y 2 mil 543 defunciones –contando los casos confirmados, sospechosos y probables–, lo que se tradujo en una tasa de letalidad del 67 por ciento, de acuerdo con la OMS. 

Panorama ante la COVID-19

Ahora, después de cinco años de contención del ébola, el rebrote en la cuna de la epidemia de 2014 se da simultáneamente que la pandemia por la COVID-19. En la actualidad, la OMS reporta que Guinea tiene aproximadamente 14 mil 946 casos acumulados y 84 muertes en total. Pese a que parecen cifras pequeñas, en comparación con otro país que ha detectado casos de ébola recientemente, la República Democrática del Congo –con 24 mil 294 casos acumulados y 692 muertes–, estos nuevos brotes podrían poner en alerta sanitaria a ambos Estados africanos. Esto es de suma relevancia no solamente porque la tasa de letalidad del ébola es 50 por ciento en promedio, y puede llegar hasta 90 por ciento si no se atiende a tiempo, sino también por las posibles implicaciones que podría tener una conjunción de ambas enfermedades. Sin embargo, para el ministro de Salud de Guinea, dice tener algo que les hacía falta en la epidemia previa: “los medios para superar rápidamente esta enfermedad”, con equipos médicos presuntamente capacitados y experimentados.