Continúan las protestas y bloqueos en contra de la presidenta boliviana Jeanine Áñez

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Foto: Actualidad RT

Escrito por: Abril Cabrera  

Bloqueos masivos y protestas en Bolivia exigen la renuncia de Jeanine Áñez y demandan que las elecciones generales se lleven a cabo tras haber sido pospuestas tres veces. Los bloqueos aíslan a 6 millones de personas, limitando su acceso a alimentos, gasolina y la distribución de oxígeno e insumos a hospitales mientras  los casos de COVID-19 se elevan a 97, 950. La Fiscalía admitió las denuncias en contra de Evo Morales y demás figuras públicas.

Desde el pasado 3 de agosto, Bolivia se ha llenado de bloqueos masivos y protestas que exigen la renuncia de la actual presidenta Jeanine Áñez. La razón de las manifestaciones se debe a que el pasado 23 de julio, el Tribunal Supremo Electoral boliviano tomó la decisión de posponer, por tercera vez, las elecciones generales que debían llevarse a cabo desde el 3 de mayo del 2020. A esto se le suma el creciente descontento de la población con la respuesta gubernamental fallida ante la pandemia del coronavirus. Las protestas se intensifican mientras los casos positivos de COVID-19 aumentan en el país. 

Foto: The Great Reckoning via Flickr

Hasta ahora se han establecido más de 70 bloqueos en algunas de las carreteras más importantes del país, los cuales han atrapado a 6 millones de residentes. Como consecuencia, los habitantes de las zonas temen por la escasez de alimentos y gasolina. Los funcionarios de salud han declarado que los bloqueos han provocado que disminuya el suministro de oxígeno y medicamentos a hospitales para tratar el coronavirus. Además, han responsabilizado a los manifestantes del aumento de casos y muertes por COVID-19. 

Los manifestantes forman parte del Movimiento al Socialismo (MAS), partido del ex-presidente Evo Morales, además del Pacto de Unidad y la Central Obrera Boliviana (COB). Mientras más organizaciones sociales se suman a las protestas, los ciudadanos siguen defendiendo la petición para que se lleven a cabo las elecciones, además de exigir la renuncia de Jeanine Áñez a la presidencia, así como a su candidatura para las próximas elecciones. La oposición acusa a la presidenta interina de postergar las elecciones para ganar tiempo, pues las nuevas elecciones debían convocarse el 3 de mayo, tras el derrocamiento de Evo Morales, primer presidente indígena boliviano, en noviembre del 2019.

Foto: El Comercio

Al comenzar la pandemia, las elecciones fueron postergadas hasta el 6 de septiembre, fecha que ha sido suspendida nuevamente. El partido MAS  aceptó el aplazamiento este 14 de agosto con la condición de que las elecciones se lleven a cabo el 18 de octubre. El ex-presidente Evo Morales, quien está refugiado en Argentina, propuso desde Buenos Aires y vía Twitter, un pacto con la ONU como testigo para que las elecciones sí se lleven a cabo en octubre. 

A pesar de la intensificación de las acusaciones contra el actual gobierno interino por el mal manejo de la pandemia, la Fiscalía de Bolivia ha declarado, este lunes 10 de agosto, que admite la denuncia contra Evo Morales, Luis Arce y otros candidatos del partido MAS por varios delitos, los cuales son genocidio, terrorismo y atentado a la salud pública.

Se teme que las manifestaciones estén cerca de convertirse en violentos enfrentamientos tras la movilización de militares y policías a los bloqueos. Tanto los opositores como el gobierno se acusan mutuamente de la responsabilidad del aumento de casos de coronavirus, mientras que entre los ciudadanos bolivianos el número de contagios y de fallecimientos continúa aumentando.

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