Australia toma estrictas medidas tras rebrote de COVID-19

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Escrito por: Abril Cabrera

El gobierno de Australia anunció el cierre de fronteras entre Victoria y Nueva Gales del Sur, los dos estados más poblados y extensos del país, tras un rebrote de COVID-19 en la ciudad de Melbourne, capital del primer estado. Las autoridades dieron a conocer la drástica medida el pasado lunes 6 de julio, después de registrarse 191 nuevos casos en la capital, donde quedarán aislados más de 6,6 millones de ciudadanos que habitan en Victoria. 

El primer ministro del estado, Daniel Andrews, declaró que esta decisión era un “paso inteligente” para poder lidiar con la propagación del virus. Sin embargo, durante toda la pandemia, Australia no ha dejado de tomar acertadas medidas para frenar el contagio, pues hasta el momento se han registrado solo 8,886 casos positivos; 7,487 recuperados y 106 fallecidos. Durante los últimos días, el país ya estaba en la última fase de desconfinamiento, preparándose para volver a la Nueva Normalidad.

En primer lugar, las autoridades de Melbourne confinaron alrededor de 3,000 personas que habitaban en nueve torres de viviendas públicas después de dar positivo al virus más de 23 personas. Después de aumentar gradualmente los casos positivos, el gobierno local pidió a los 3,000 habitantes que no abandonaran su departamento bajo ninguna circunstancia por al menos cinco días. Además del área metropolitana, se aislará el municipio rural de Mitchell, con 44 mil habitantes. 

El resto de la ciudad estará bajo confinamiento por seis semanas, mientras las autoridades realizan pruebas masivas de coronavirus a la población no sólo en Melbourne, sino también en Victoria. Todo el estado y sus fronteras estarán vigiladas por fuerzas militares y policiacas; en las calles de Victoria se han desplegado cerca de 260 militares para ayudar con las pruebas, mientras que en las fronteras estarán a cargo 650 agentes de policía para controlar las entradas y salidas del estado.

Las rigurosas medidas fueron impuestas de manera clara y concisa tras iniciarse la semana pasada una investigación judicial por funcionarios australianos contra hoteles en Melbourne. Las acusaciones establecen que el rebrote en Victoria fue causado por la falta de medidas sanitarias en varios hoteles como el Stanford Plaza y el Rydges, en donde las llegadas internacionales eran puestas en cuarentena. Ahora, las autoridades australianas han tomado el control de varios hoteles en toda la nación como parte de un estricto control fronterizo. A todas las anteriores medidas se le suman el ingreso condicionado al país de únicamente ciudadanos australianos y residentes permanentes. Se espera que las acciones que ha tomado Australia puedan frenar que el virus vuelva a propagarse por todo el país, una vez más.

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