AUKUS: La nueva crisis diplomática occidental

Mundo

El pasado 18 de septiembre, Francia declaró su inconformidad con Estados Unidos y Australia por el anuncio del pacto AUKUS con Reino Unido unos días antes, esto debido a las afectaciones económicas y políticas para el país europeo.

Escrito por: Mariana González Correa

Imagen: Sky News

El 18 de septiembre, en conferencia de prensa, Jean-Yves Le Drian –ministro francés de Relaciones Exteriores– mostró la indignación de Francia ante la decisión de Estados Unidos y Australia de formar AUKUS, un pacto militar convenido el 15 de septiembre por estos dos países y Reino Unido. El acuerdo busca compartir sus tecnologías avanzadas de defensa para proteger sus intereses compartidos en el Indo-Pacífico, lo que enfureció a Francia a tal grado que le llamó una “una gran ruptura de confianza” con sus aliados y tensó sus relaciones. 

¿Qué es y en qué consiste AUKUS?

            AUKUS, el partenariado oficializado por Joe Biden –presidente estadounidense–, Boris Johnson –primer ministro británico– y Scott Morrison –primer ministro australiano– el pasado miércoles, profundiza la cooperación en materia de seguridad entre estos Estados, en la región Indo-Pacífica. Entre los puntos del acuerdo, destaca el intercambio de información y conocimientos tecnológicos en áreas como la inteligencia artificial, las capacidades de ataque a largo alcance, los sistemas cibernéticos, etc. Asimismo, se convino la adquisición de Australia de submarinos de propulsión nuclear estadounidenses, aunque no de armamento nuclear.

Previo a este acuerdo, Estados Unidos solamente había compartido este tipo de tecnologías con Reino Unido en 1958, con quien se ha asociado históricamente en el intercambio de tecnología. Ahora, se adiciona a Australia esta forma de cooperación, en aras de “abordar el actual entorno estratégico de la región y su evolución”, de acuerdo con Biden. 

A pesar de que ninguno de los mandatarios lo ha afirmado explícitamente, especialistas han sostenido que AUKUS surge como una forma de contrarrestar la creciente influencia de China en el Indo-Pacífico. Según Jonathan Beale –corresponsal de Defensa de la BBC–, “no es ningún secreto que Reino Unido, Australia y Estados Unidos comparten la preocupación por el fortalecimiento de los medios militares de China en la región”. Ante la cada vez mayor inversión económica y el aumento del gasto militar por parte de China en la región, este pacto podría cambiar el equilibrio de poder, así como aumentar la influencia de Estados Unidos en la región, de acuerdo con Yun Sun, co-directora del Programa de Asia Oriental del Centro Stimson consultada por la BBC. 

¿Por qué esto representó, en palabras de Jean-Yves Le Drian, una “puñalada en la espalda” para Francia?

            Como se mencionó previamente, un punto clave de AUKUS es la adquisición de submarinos estadounidenses por parte de Australia. Esto afectó severamente a Francia, ya que  Morrison indicó que Australia ya no compraría submarinos convencionales al país europeo, incumpliendo el contrato firmado con la empresa francesa Naval Group en 2019, valorado en más de 36 millones de dólares (esto es, aproximadamente 720 millones de pesos mexicanos). En entrevista, Le Drian estableció que necesitarán aclaraciones y explicaciones: “Tenemos un acuerdo intergubernamental que firmamos con gran fanfarria en 2019, con compromisos precisos, con cláusulas, ¿cómo se están saliendo de él? […] Este no es el final de la historia”.

Aunado al impacto económico por el incumplimiento del contrato millonario, otra razón de la indignación francesa es su marginación de esta estrategia occidental en el Indo-Pacífico, región donde tiene gran presencia territorial. A partir de este tipo de declaraciones de oficiales de Francia, la perspectiva francesa es que su exclusión indica que no se le toma en cuenta como socio y, por extensión, tampoco a Europa. En palabras del ministro de Relaciones Exteriores francés: “[Estas decisiones] constituyen comportamientos inaceptables entre aliados y asociados, cuyas consecuencias afectan a la idea misma que nosotros tenemos de nuestras alianzas, nuestras asociaciones y de la importancia del Indo-Pacífico para Europa”. 

Por lo anterior, el 17 de septiembre, Le Drian anunció que, por solicitud de Emmanuel Macron –presidente de Francia–, se llamaba urgentemente a consulta a los embajadores franceses en Estados Unidos y Australia. Se trató de una decisión excepcional, puesto que estas medidas diplomáticas sirven para que un Estado exprese su descontento con otro. Aunado a que es una acción de último recurso en situaciones de crisis, es extremadamente raro que suceda entre aliados, como fue en este caso. De hecho, es la primera vez que Francia adopta estas medidas contra Estados Unidos y Australia. 

 Ante esto, Estados Unidos ha remarcado que Francia sigue siendo un socio vital en Asia, además de que lamentó la situación y expresó su compromiso para resolver la disputa diplomática. Según un funcionario anónimo de la Casa Blanca consultado por Infobae, Estados Unidos ha estado en “estrecho contacto” con Francia, pues es uno de los aliados más fuertes y antiguos del país norteamericano. Por su parte, Australia ha “tomado nota con pesar” de la situación y comprende la decepción francesa ante esta decisión. Asimismo, ha afirmado que valora su relación con Francia, especialmente por ser “un contribuyente vital a la estabilidad en el Indo-Pacífico”, por lo que espera seguir colaborando con el país europeo.

Aparte de los impactos que está teniendo en las relaciones bilaterales de Francia con Estados Unidos y Australia, que podrían tomar años en repararse, igualmente ha repercutido en sus relaciones con la Unión Europea (UE) y en el futuro de la Organización del Atlántico Norte (OTAN). Por un lado, Josep Borrell –alto representante de la UE– indicó que este era un buen momento para “reflexionar sobre la cuestión de la autonomía estratégica” de la UE, en específico, de la dependencia tecnológica y del ejército estadounidense. Por otro lado, el ministro de Relaciones Exteriores francés declaró que la OTAN ha empezado una reflexión sobre sus fundamentos por petición de Macron, por lo que se buscará un nuevo concepto estratégico en su próxima cumbre en Madrid.  Por lo tanto, si bien AUKUS acaba de ser pactado y es temprano para ver sus efectos en la geopolítica del Indo-Pacífico, su consecuencia inicial ha sido desencadenar una crisis diplomática en Occidente.