El Terror Mexicano

Escena

El cine de terror es comenzó en México hace 88 años. Desde entonces, diversos directores lo han explorado y desarrollado hasta alcanzar nuevas fronteras

Escrito por: Francisco Javier Castañeda Villagrán

La primera película de terror se encuentra hasta 1933 con el largometraje de Ramón Peón titulado “La Llorona”, filme que explora la historia del espectro colonial tan conocido por los mexicanos. Durante esta época también relucen las obras de otros directores como Juan Bustillo Oro, Fernando Fuentes y Miguel Zacarías, quienes exploraron el género durante los 30 y 40. Los años 50 se caracterizaron por ver el fin de la Época de Oro del Cine Mexicano y esto se refleja en el cine de terror de este período, pues ninguna película destaca en esta década. Aún así, se podría señalar la presencia de un filme de 1960 dirigido por Roberto Gavaldón que, aunque propiamente no es terror, es una película emblemática que habla sobre los tratos de la mismísima Muerte con un humilde campesino: “Macario”.

Sin embargo, un fenómeno surgió durante la década siguiente: las películas del Santo. Consideradas como películas de culto, los filmes del Santo ejemplifican una etapa del cine en la que los luchadores se enfrentaban con monstruos de leyenda. Las películas del Santo se caracterizan por tener un tono heroico, pero una trama deficiente y efectos especiales rudimentarios. Entre las películas más famosas del Santo se pueden encontrar a “Santo contra las mujeres vampiro”, “Santo, el Enmascarado de Plata vs la invasión de los marcianos”, “Santo vs las momias de Guanajuato”, entre muchas otras.

Durante la segunda etapa de los 60 y primera mitad de los 70 se vivió lo que muchos consideran como la Época de Oro del Terror Mexicano. De esta era, las películas con mayor impacto fueron las del director Carlos Enrique Taboada. Este director tuvo una carrera con películas tan influyentes como “Hasta el viento tiene miedo”, “El libro de piedra” y “Más negro que la noche”. Aunque los efectos especiales de estas obras han envejecido, la atmósfera gótica, así como la fotografía y actuaciones hacen que el espectador se sienta sumamente incómodo con una sensación de miedo que no puede evitarse.

Después de esta prolífica época vino un declive que tuvo que ver con factores dentro de la industria cinematográfica y que afectó profundamente al cine mexicano. No fue sino hasta la llegada de los 90 que se pudo ver la aparición de películas de terror de buena calidad. Una de las películas más influyentes de este nuevo cine fue “Cronos”, dirigida por Guillermo del Toro y que habla de un vampiro mexicano. Esta película dejó en claro la habilidad de Del Toro de trabajar con temas oscuros y asombrar al espectador; cosa que no muchos directores habían logrado desde hace tiempo.

Han existido películas de terror buenas como “Kilómetro 31”. Sin embargo, la opinión popular es que la mayor parte de las películas de terror del nuevo milenio están plagadas de malas actuaciones, diálogos irreales y una ausencia de terror. Tal es el ejemplo de películas como “Cañitas”, que aunado al déficit de películas de terror que existe actualmente, dejan al cine mexicano con un hueco enorme. Para el público queda esperar las películas de terror que esta nueva década traiga.