La reforma fiscal que aún no llega

Economía
Imagen de Pixabay.

Escrito por: Aldo Gómez

En nuestro país, la evasión fiscal es monstruosa, de acuerdo con cifras de El Economista, tan solo en 2018, se perdieron hasta 346,000 millones de pesos bajo ese concepto. Las condonaciones de impuestos a las grandes empresas que, desde hace dos sexenios, se aplicaban en perjuicio de México y prácticas de este estilo, nos permiten entender la realidad que enfrenta el país en este ámbito, realidad que, a ojos de muchos, es alarmante, pues este tema tan sustancial en las finanzas de una nación ha estado rezagado en la legislación mexicana.

Con relación a las demás naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, nuestro país se encuentra en el fondo de la recaudación tributaria con un pequeñísimo 16%, cuando otras naciones similares, como Chile o Uruguay, pasan fácilmente del 20%. Así, parece ser que se ha apostado por cambiar la situación y un aluvión de acontecimientos permiten explicarlo claramente.

¿Qué experiencias pueden tomarse de otras naciones y qué es lo que ha comenzado a hacerse? Independientemente del lado del espectro político en el que se encuentre el lector, es innegable que el gobierno actual, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, ha hecho notorios esfuerzos en materia recaudatoria.

Todo comenzó con el anuncio (muy mencionado) del pago de sumas superiores a los 8,000 millones de pesos al erario por parte de empresas como Walmart, IBM, o FEMSA, pues desde el comienzo de este sexenio, el gobierno se ha encaminado a regularizar y supervisar con mayor esfuerzo el -políticamente incómodo- pero importantísimo panorama de la recaudación fiscal.

Continuamos con la hasta antes desconocida Unidad de Inteligencia Financiera, la UIF. Esta institución, encargada de la lucha contra las actividades financieras ilegales y dirigida por Santiago Nieto, fue creada durante el sexenio de Vicente Fox; pasando de estar prácticamente olvidada en la política nacional, a ser uno de los brazos más visibles en la lucha contra el crimen organizado y la evasión fiscal actualmente. Así, ha puesto en jaque al Cártel Jalisco Nueva Generación, debilitando su estructura financiera y congelando sus cuentas bancarias, de acuerdo con Proceso, así como la polémica inclusión de la emisión de facturas falsas como delito de la delincuencia organizada, ameritando prisión preventiva oficiosa y que fue duramente criticada por los empresarios como radical.

Las decisiones tomadas en materia recaudatoria son más que necesarias pero, lamentablemente, han sido reactivas. No parece existir un plan para una reforma fiscal a corto plazo, quedando un camino largo por recorrer el el cual los intereses políticos y los poderes fácticos estarán siempre presentes. Alternativas como la inclusión de los impuestos al capital o similares, propuestos en Francia y Uruguay, deben considerarse, al igual que incentivar la formalización de los empleos, pues sin este último, nunca será posible un piso parejo para todas las personas. 

Esperemos que exista la voluntad política necesaria pues, a falta de esta, tendremos que conformarnos con más parches para subsanar las finanzas públicas y lo que esto conlleva: nuestro futuro.

1 comentario sobre "La reforma fiscal que aún no llega"

  1. Hola!

    Muy interesante artículo, pero creo que faltará tiempo por llegar; en tiempos de una recesión, ser más flexibles con la recuperación tributaria no pienso que sea muy recomendado, en tiempos de recesión, México está preocupándose muy poco por incentivar el gasto público y más por la recuperación tributaria. Ser flexible en estos momentos puede ayudar a los agentes económicos.

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