Consumo de Bebidas Alcohólicas en México, una Vista Económica al Pasado, Presente y Futuro

Economía

Escrito por: Jorge Machain González.

Fuentes: INEGI, University of Chicago, Harvard, Consulta Mitofsky, El Financiero, UNAM.

El consumo de bebidas alcohólicas en nuestro país se ha caracterizado por un contexto cultural y social, donde las bebidas alcohólicas han caracterizado a nuestro país, incluso a nivel internacional como un país clave en la producción de una de las bebidas alcohólicas más consumidas a nivel mundial, el tequila. Aunque este ha sido parte de nuestra herencia, en este artículo te contaré un poco más del consumo de alcohol en México (en términos económicos), su progreso a lo largo de los años y una teoría muy interesante.

Revisando un poco del pasado de nuestro país, de acuerdo a la consulta Mitofsky, de 2009 a 2018, los mexicanos que alguna vez han consumido bebidas alcohólicas incrementaron un 6%, pasando de 63% a 69% de la población; de igual forma, incrementando su consumo promedio en reuniones de 5.3 a 6.4 copas. Mientras que el INEGI estima que el consumo de alcohol se posiciona entre los hombres sobre el 80.6% el año pasado, mientras que en las un 49.9%. También, hubo un incremento importante en la periodicidad de consumo y preferencias, donde se establecen que 43% de los hombres que consumen bebidas alcohólicas lo hacen forma semanal mientras que el 23% de las mujeres hace lo mismo. Este dato sobre la diferencia de género en términos de consumo en ciertos periodos y en términos poblacionales es interesante, revisando un artículo publicado por la Universidad de Harvard titulado Addiction in Women establecen que es muy común que las diferencias de consumo entre hombres y mujeres tenga un gap interesante, pero que año con año, esta diferencia se va reduciendo debido a que se ha realizado un avance en la eliminación de prejuicios contra las mujeres.  

Realizando un análisis de la periodicidad de consumo de bebidas alcohólicas de los mexicanos, se buscó realizar un acercamiento para determinar si alguno de los meses es característico para los mexicanos para el incremento en el consumo.

Como podemos ver en el primer gráfico, se realizó la obtención de datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufactura (EMIM) del INEGI. Como resultado preliminar, se analizaron los datos de 2013 a 2019, donde se obtiene que los meses de estos años presentan cierta tendencia y no se puede identificar claramente que alguno de los meses del año sea característico por incrementar significativamente la venta de las bebidas alcohólicas en nuestro país. Solamente, se puede entender que los meses de enero y febrero son los que presentan una menor venta en el análisis de estos años, donde presentan una disminución en la propensión de la venta anual de aproximadamente 1.25 puntos porcentuales, pero los otros meses se mantienen muy cerca de su media.

Gráfica 1. Promedio de venta Mensual 2013 a 2019, elaboración propia con datos de la EMIM serie 2013.

Revisando nuevamente los datos, se elaboró una base donde se puede realizar una comparativa del impacto de cerveza y licores, ya que se separan estos dos rubros en la EMIM. Como resultado preliminar, se estima que, para la serie de datos presentada en la segunda gráfica, se presenta un consumo de cerveza de 3.36 veces, en promedio, superior al consumo de licores.

Analizando dicha gráfica presentada, se presentan otros dos puntos clave a analizar, las ventas de cerveza y licores, han tenido un aumento del 16.1% promedio desde 2013 a 2019, lo que indique que la tendencia de consumo va al alza, como establecimos en un principio con los datos de la consulta Mitofsky. En el año 2020, existe una caída importante en la venta de cerveza, esto no implica que su consumo disminuyera por decisión de los mexicanos, sino que existió un fenómeno que no se había presentado, el COVID – 19.

La pandemia y la cuarentena debido al COVID – 19 ha sido recibida como un gran reto para la comercialización de bienes y servicios dentro del mundo, especialmente en nuestro país, las primeras semanas de la cuarentena. En estas semanas, existieron varios cierres de actividades que no se consideraban de primera necesidad, por esta razón, la producción de cerveza se vio afectada directamente, siendo esta una de las caídas más importantes en la venta de esta bebida en 2020, cayendo un 52% en abril y un 28% en mayo. Aunque, es importante mencionar, que esto se suscitó solamente por este cierre de operaciones, ya que, si nos acercamos a la gráfica, podemos ver que el mes de junio logró volver a la normalidad en el consumo de los mexicanos creciendo 137 puntos porcentuales contra el mes anterior.

Gráfica 1. Venta Histórica Cerveza y Licores en México de 2013 a 2019, elaboración propia con datos de la EMIM serie 2013.

Otro rubro importante es el análisis de la proporción de gasto de los hogares, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2018 realizada por el INEGI, los mexicanos distribuyen un 8.8% de su gasto total principalmente a bebidas alcohólicas y no alcohólicas, principalmente cervezas, licores y refrescos, superando el gasto dedicado sumando los conceptos de pescados y mariscos, tubérculos, aceites y grasas, azúcares y mieles, café, té y chocolate y especias y aderezos,

Esto nos indica una clara importancia de este sector tanto para las familias mexicanas como para la industria y la participación económica dentro del país.

México y el Sector Salud ha buscado una reducción en el consumo de bebidas alcohólicas, una aproximación posible para lograr esto sería un acercamiento al artículo Consumo de bebidas alcohólicas en México, un enfoque de adicción racional, donde Catalán y Moreno introducen el análisis del adicto racional para la demanda de bebidas alcohólicas en México. Esta teoría conocida en la economía del comportamiento planteada en 1988, aplicada en México por los autores, tiene resultados interesantes para estudiar comportamientos en nuestro país.  

Antes que nada, esta es uno de los modelos teóricos estándar para la aproximación de consumos en la literatura de comportamiento adictivo. En el consumo irracional, se plantea que el consumo de bienes clasificados como adictivos corresponden a ciertos comportamientos de consumo sin lógica; mientras que, en el caso de bebidas alcohólicas en México, hay un comportamiento racional.

Indagando en el caso México, tenemos, en primer lugar, que el alcohol es tratado como un bien adictivo, ya que los autores confirman la hipótesis de adicción en el sentido de que el consumo pasado y futuro tienen efectos en el consumo presente; además, confirmando que nos encontramos ante un modelo racional ya que el aumentar los precios reducen la demanda de dichas bebidas.

Las conclusiones que los autores tienen para nuestro país son las siguientes:

  • Un aumento en el corto plazo de los precios del alcohol (si esto es propuesto por el gobierno se daría en forma de impuestos) resulta inefectivo para reducir la demanda.
  • El aumento sostenido en el largo plazo de precios puede promover la disminución de consumo de dichas bebidas.
  • Existe diferencia entre los cambios de precio entre la cerveza y licores, ya que, si aumentamos en la misma proporción los precios de cervezas y licores, la demanda de licores disminuye aún más. Comprobando la preferencia de los mexicanos por el consumo de cerveza aun ante los incrementos de precio.

Para cerrar este artículo, puedo mencionar que los mexicanos tenemos una historia y relación con estas bebidas, se ha vuelto parte de nuestra cultura y de nuestra economía. Aunque no se encontró relación entre los meses y el consumo, se encontraron conclusiones interesantes respecto al incremento de consumidores y la preferencia por la cerveza contra el producto nacional que es el tequila. Parece que el consumo seguirá creciendo y los mexicanos seguiremos gastando parte de nuestro ingreso en estas bebidas. Recordemos consumir responsablemente.

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