La doble moral del Club América

Deportes

El Club América ha presumido sus acuerdos con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia para brindar capacitaciones y cursos para erradicar la violencia de género, sin embargo, sus acciones dicen otra cosa.

Escrito por: Daniela Cuanalo

Los jugadores del América con una manta para pedir cero violencia contra las mujeres. Foto: Mexsport.

En días recientes, se ha cuestionado al Club América por la reintegración de Renato Ibarra después de que finalizara el préstamo con Atlas. El ecuatoriano fue acusado de tentativa de feminicidio y aborto después de que las autoridades recibieron una llamada de auxilio.

Durante el proceso, Ibarra declaró a través de sus redes sociales: “Quiero ser muy claro en que las versiones que nos mencionan tanto a mi pareja y a mí son totalmente falsas. Jamás le pondría una mano encima a ninguna mujer”.

Sin embargo, la declaración de la víctima fue totalmente diferente: “Me empiezan a agredir físicamente con golpes en la cara y cuerpo, así como me rasguñaban. Mi concubino me toma de mi cabello y me da jalones, tratando de evitar que me defendiera, por lo que somos acorralados en el vestidor mientras nos gritaban: por qué no salíamos si somos tan valientes, que nos iban a golpear, que estábamos picadas por el dinero de mi concubino”

El 6 de marzo de 2020 el Club América informó, a través de un comunicado, que Renato Ibarra había estado involucrado en un “incidente” pero que el club reprueba cualquier tipo de violencia de género y no harían ninguna declaración hasta que las autoridades terminaran la investigación.

Finalmente, el futbolista fue acusado por “Violencia Familiar y Lesiones” hacia su esposa, quien estaba embarazada de 10 semanas de embarazo y fue trasladada a un hospital para descartar aborto.

El Club América emitió un comunicado, el cual ya no está disponible, en el que se anunciaba la separación de Renato Ibarra del Club y reiteraron su compromiso contra la violencia de género. 

Aunque no todo acaba ahí, el ecuatoriano fue prestado al Atlas debido a que no se pudo rescindir su contrato. La institución rojinegra lo recibió con los brazos abiertos. Rafa Márquez, exdirectivo de la academia, dijo: “En el caso de Renato, futbolísticamente, es un jugador que marca diferencias, ya en lo personal, haya pasado lo que haya pasado, espero que no vuelva a suceder y que se pueda enfocar en lo principal que es lo futbolístico, que se pueda reivindicar de esa manera”. Lo llaman pacto patriarcal, porque al final no importa lo que hagas o las violencias que se ejercen, es más importante saber jugar fútbol.

Pasó el tiempo y el Club América, el 25 de noviembre de 2020, en el marco del Día Internacional de la eliminación de la Violencia contra la Mujer, reafirmó su compromiso para erradicar la violencia de género.

“Con esta iniciativa, reiteramos el llamado de #CEROVIOLENCIA hacia las mujeres, invitando a toda esa gran afición americanista a que, en todos los rincones de nuestro país y el planeta, se fomente el respeto y haya CERO mujeres violentadas.

Respeto por las mujeres en la calle, transporte, casas, trabajo, estadios, redes sociales, escuelas y muchos lugares más, es esencial fomentar y apoyar porque este grave problema se pueda eliminar.

Queremos #CEROVIOLENCIA en sus vidas.”

El 5 de marzo de 2021, el Club América anunció el acuerdo con la CONAVIM (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia) acciones a favor de la igualdad de género. Con esto se buscan capacitaciones y asesorías por parte de la CONAVIM para todos los colaboradores del equipo, además de capacitaciones en materia de prevención de violencia digital y ciberacoso.

Para el torneo “Grita México 2021” el préstamo de Renato Ibarra con Atlas había finalizado y el equipo debía decidir entre registrarlo o tratar de buscarle cabida en otro equipo. El jugador no había sido registrado dentro del plantel, sin embargo, la lesión de Leo Suárez puso en predicamento a la directiva azulcrema.

Al final, el ecuatoriano fue registrado y entró de cambio en la jornada 6 frente a Tijuana. Esto deja en claro que a pesar de todas las acciones y comunicados del club donde condenaban la violencia de género, lo deportivo y económico pesan más.

Pero el caso Ibarra no es el único, la contratación de Craig Harrington como técnico del equipo femenil pone una vez más al descubierto la doble moral del Club América.

Craig Harrington llegó a Coapa para dirigir al América Femenil, pero, ¿Quién es Craig Harrington?

Harrington es un director técnico británico que ha dirigido Utah Royals en la NWSL (Liga Nacional de Fútbol Femenino de Estados Unidos) y fungió como auxiliar en el Chicago Red Stars. Igualmente, entrenó a la categoría femenil y varonil de la Selección Nacional de Islas Turcas y Caicos. No es una trayectoria muy amplia y tampoco ha ganado títulos que avalan su eficiencia como técnico. Evaluando la parte deportiva, el británico de los últimos cinco juegos que dirigió, al ahora extinto, Utah Royals, perdió tres y empató y ganó uno. Deportivamente los números no están de su lado.

La clave está en la razón de su despido en los Utah Royals: el DT fue apartado del cargo por supuestos comentarios de connotación sexual hacia el personal del club. Tiempo después The Salt Lake Tribune mencionó: “Dos fuentes con conocimiento de la situación, que no estaban autorizadas a hablar públicamente, comentaron que Harrington fue puesto en licencia luego de que las jugadoras se quejaron de que estaba siendo ”verbalmente abusivo”’. La futbolista Lo LaBonte, quien fuera dirigida por Craig, declaró que el ambiente era hostil y que además las mismas jugadoras analizaron los videos de partidos anteriores.

Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar, pues se cuestionaba su llegada al balompié mexicano con sus antecedentes. Hay que recordar que en la liga femenil es común que existan menores de edad en los equipos, por lo cual el temor por su bienestar y el del resto de las jugadoras es prioridad para la afición.

Clauda Pedraza, especialista en género y deportes, en sus redes sociales dejó una reflexión en sus redes sociales sobre la llegada del inglés a Coapa:

“Estaría convirtiendo al fútbol femenil mexicano, simbólicamente, en una guarida donde entrenadores y cuerpo técnico con problemas de conductas discriminatorias pueden llegar a hacer carrera”.

La contratación de Harrington y la reincorporación del Ibarra dejan en claro que el Club América solo “condena enérgicamente” la violencia de género, pero no está dispuesto a realizar acciones contundentes para erradicarla. Darles cabida a agresores y dejar que estos los representen como institución da entrada a que cada día se normalice la violencia de género. Como menciona Clauda, normaliza qué personajes con comportamientos violentos encuentren cabida en el fútbol mexicano y, sobre todo, en un club histórico como lo es el América.

Lo que más aterra es la cantidad de comentarios en redes sociales aceptando y defendiendo a dichos personajes con el argumento “todos merecen una segunda oportunidad” ¿A qué costo? ¿De las mujeres?