Alzan la voz

Deportes

Escrito por: Daniela Cuanalo

“Atleta A” ha inspirado a las víctimas de abuso en el mundo de la gimnasia, quienes ahora buscan un cambio en el deporte que tanto aman.

Vía: ExpresSandStar

El documental “Atleta A”, de Netflix, ha generado un sin fin de comentarios, dando a conocer la situación de abuso sexual que han vivido cientos de gimnastas en los Estados Unidos y como la misma federación hizo caso omiso de las denuncias presentadas en particular al ex-médico de la selección nacional, Larry Nassar.  El filme destapa uno de los escándalos más grandes de los últimos años en el mundo deportivo.

Es innegable que dicha situación ha generado impotencia, tristeza y enojo, pero para muchas gimnastas alrededor del mundo ha sido lo que las ha inspirado a hablar acerca de la violencia psicológica y verbal que se vive en uno de los deportes olímpicos más populares.

Tras el lanzamiento del documental, gimnastas retiradas del Reino Unido han formado una alianza para hablar acerca de los horrores que se viven dentro de los gimnasios.

Lia Mason, representante del Reino Unido durante Sidney 2000, declaró:

“Mi entrenador me obligaba a entrenar en las barras hasta que mis manos sangraban.”

Catherine Lyons, campeona europea en 2014, comentó:

“Nos gritaban y nos insultaban al punto de hacernos llorar. Yo terminaba hiperventilando. Y entonces nos llevaban a una pequeña habitación de almacenamiento y nos dejaban encerradas. Incluso nos decían que si queríamos volver a entrenar, nos teníamos que disculpar con los entrenadores por nuestro comportamiento. Pero nosotras no éramos las que estábamos equivocadas”.

Lyons incluso reportó en 2012 uno de estos incidentes a la Federación Británica de Gimnasia, pero nunca hubo una investigación formal.  Catherine no duda que esto siga sucediendo, sin embargo, los Juegos Olímpicos están a la vuelta de la esquina y ninguna quiere poner en riesgo su lugar.

Otras gimnastas prefirieron mantenerse en el anonimato pero sus historias son similares, abuso psicológico y verbal, trastornos alimenticios; entre otros.

La directora ejecutiva de British Gymnastics, Jane Allen, aclaró:

“Los comportamientos que hemos escuchado en los últimos días son completamente contrarios a nuestros estándares de entrenamiento seguro y no tienen cabida en nuestro deporte. La Unidad de Integridad de la Gimnasia Británica está establecida para investigar todas las acusaciones cuando nuestra red nacional de oficiales de bienestar de clubes y regionales los informe o identifique.”

Habrá que esperar que sucede en el caso de British Gymnastics, pero algo queda claro, la cultura del terror no puede continuar reinando ni en la gimnasia artística ni en ningún otro deporte.

Esperemos que más gimnastas alrededor del mundo alcen la voz y se haga un cambio de raíz.

¿Debería la Federación Internacional de Gimnasia intervenir en los casos de USAGymnastics y British Gymnastics?

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