¿¿¿NFT????

Arte y Cultura
Imagen: FullyCrypto

El non fungible token (NFT)  o token no fungible ha revolucionado el mundo del arte, creando nuevas formas de entender el mercado artístico.

Escrito por: Sandra Luz Pérez del Ángel

Hay una creciente popularidad alrededor de este término, pero, ¿qué significa y por qué ha generado tanta controversia en el mundo del arte? Para comenzar NFT, significa non fungible token  o token no fungible y a grandes rasgos son un tipo especial de criptomoneda  que representa algo único y que no puede ser intercambiable entre sí (como es el caso por ejemplo de las bitcoins). Es un objeto coleccionable digital que se negocia en blockchain. Este tipo de concurrencia es relevante en el mundo del arte pues puede tomar la forma de música, una ilustración o, el más relevante actualmente,  arte digital.

La emoción del asunto reside en la posibilidad a largo plazo de que las obras que adquiridas hoy en  aumenten su valor en el futuro. Se está tomando a los NFTs como una  plataforma  para la digitalización del mundo de la colección y venta del arte.

Este negocio podría considerarse a primera instancia absurdo tomando en cuenta que todos podemos descargar una imagen de Google  o Pinterest, pero el verdadero punto de ganancia es la adquisición de la obra original. Así como en el mundo físico tiene mucho más valor tener un Rothko original que una imitación, lo mismo sucedería (o sucede) en el mundo del arte digital.

El universo de los NFTs trae ganancia tanto para los artistas como para los compradores y coleccionistas de arte. Como artista se abre un nuevo modelo para vender obras que quizá no tienen mucho mercado en el mundo físico. Además las NFTs poseen una facilidad para asegurar que obtengas remuneración por tu obra cada vez que vuelva a venderse o cambie de dueño, asegurando de ésta manera que tu trabajo se haga cada vez más popular y valioso. Por el otro lado, si eres comprador uno de los beneficios más obvios es la posibilidad de apoyar financialmente a artistas de tu interés, pero además de esto serás otorgado de algunos derechos de uso básicos sobre la obra que compraste. Finalmente, si eres coleccionista de arte tienes la posibilidad de obtener una obra que potencialmente pueda incrementar su valor en el futuro, para así venderla y generar una ganancia sobre ella.

Los NFTs también han traído como beneficio la posibilidad de comprar arte digital sabiendo que es 100% legítimo. Era muy difícil o casi imposible, autenticar el trabajo en línea como original, reduciendo el valor del mismo. Sin embargo, el código único otorgado por estos tokens asegura la procedencia legítima de la pieza que estás comprando, lo que hace este tipo de concurrencia sumamente atractiva. De acuerdo a Nonfungible.com, página encargada de rastrear el mercado, se generaron casi 50 millones de dólares en ventas de NFT la semana pasada. Miles de artistas digitales han comenzado a convertirse en entusiastas vendedores y compradores que buscan generar un beneficio a partir del arte.

Y aunque pueda parecer un tanto sucio capitalizar el arte de esta manera con el fin de incrementar su valor sobretodo económico al hacerlo un objeto de deseo, es una gran oportunidad para muchísimos artistas digitales para dar a conocer su trabajo y generar una ganancia justa a partir del mismo. Me parece que el escenario futuro ideal sería uno en el que el arte generado en espacios digitales no se ensucie por una atractiva recompensa monetaria, esperemos que su función principal siga siendo la de expresión libre y no se empiecen a generar obras de arte con una finalidad simple como la venderse o convertirse en un bien de consumismo digital.