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Arte y Cultura

Angélica Isabel Ávila González; auto-exploración y letras

Angélica Isabel Ávila González. 27 años. Licenciada en Educación Preescolar. Nací en Xalapa, Veracruz y actualmente vivo en Playa del Carmen, Quintana Roo.
“Mi pasión es mi trabajo y la literatura. Lectora ocupacional por gusto y amante de la literatura infantil.”

La sencillez del amor: ¿qué es el amor para mi?

El amor, una representación de los rayos del sol cobijandome cuando tengo frío, tocando mis hombros, mis mejillas, mis labios y mi cuerpo.

Ese lugar que me da paz, que me hace sentir segura, quedarme tranquila en mi casa y disfrutar de mi espacio también es amor.

El amor también tiene colores, aquellos que se asoman en el cielo cuando la hora del atardecer llega. Y el olor de un desayuno recién preparado en compañía de personas que me transmiten y disfrutan del mismo instante que yo.

Los recuerdos han creado mucho de mí, me es difícil elegir uno que represente lo que es el amor, sin embargo todos los recuerdos que me han hecho sonreír son aquéllos que puedo llamar amor. 

El amor está inmerso en lo que hago, en cada palabra que escribo, incluso en las palabras que nunca pronunció. 

El olvido

Todo lo que no he dicho sigue en mi, golpeando en silencio, atormentando cada vez que intenta salir. Las palabras las siento inservibles, necesito algo más. 

Pero, no lo he encontrado, y sinceramente tampoco lo he buscado. 

No me había percatado de cuánto necesitaba liberar esos sentimientos.

Por años creí que esconderlos me ayudaría a olvidarlos. Me equivoqué. 

Los recuerdos no se esconden y el dolor no se olvida. 

Las palabras necesitan ser liberadas: te perdono, el perdón, perdonar, en cualquiera de su conjugación verbal, requiere más que una voz, necesita fuerza y necesita amor. Perdonarme a mí misma por no decir lo que necesitaba decir para sentirme completa, es amor.